Un problema digestivo

El síndrome del intestino irritable es incómodo y se puede controlar
Un problema digestivo
Las frutas ayudan a controlar los síntomas del síndrome.
Foto: Shutterstock

Hace más de cinco años que antes de salir de casa pone dentro de su cartera un par de chones extra. No lo hace por agüero sino por si tiene un accidente, no de tráfico sino intestinal.

Y es que Clara prefiere estar siempre preparada para cuando a su intestino le dé por tener soltura luego de haber comido algo fuera de casa,

“Sufro hace varios años del síndrome del intestino irritable“, dice la colombiana, quien prefirió dejar su apellido en el anonimato. “Es incómodo, pero como ya lo conozco lo he logrado controlar “.

Clara no está sola en su problema. Cifras del National Digestive Diseases Information Clearinghouse (NDDIC, o el Centro Coordinador Nacional de Información sobre las Enfermedades Digestivas), señalan que aproximadamente 1 de cada 6 personas en Estados Unidos tiene síntomas del molesto síndrome, que se ve hasta en niños.

“El síndrome del instestino irritable afecta principalmente a las mujeres y puede ocurrir a cualquier edad, pero generalmente comienza antes de los 45 años de edad“, explica el Dr. Rodrigo Mercado, especialista en Medicina Familiar del Centro Médico de Kaiser Permanente en Baldwin Park. “Y es una condición que afecta principalmente al intestino grueso [conocido como colón] y puede causar desde diarrea, gases, cólicos o dolor abdominal, hasta estreñimiento”.

La condición puede llegar a ser bastante incómoda, pero raramente causa daños al sistema digestivo ya que no es lo mismo que la colitis ulcerativa o el Crohn, enfermedades mucho más serias.

“Esta condición no tiene cura, por lo cual el tratamiento consiste en controlar sus síntomas”, explica el galeno. “Lo más importante es recibir un diagnóstico correcto y tomar las medidas necesarias” .

La dieta juega un papel crucial para controlarlo. así como para la salud general del sistema digestivo. Una de las primeras cosas que hay que hacer es disminuir el consumo de alimentos con alto contenido de grasas y aumentar la ingesta de frutas y verduras, ya que “son una excelente fuente de fibra, que nos ayuda a limpiar el intestino”.

“A muchos de mis pacientes, el comer porciones más pequeñas y con más frecuencia les ha resultado eficaz en el control del síndrome del intestino irritable, como también el eliminar los alimentos que causan irritación como el chile, el chocolate, el alcohol y las bebidas con cafeína“, señala Mercado.