En Disneyland no habría magia sin el trabajo de latinos

Cientos laboran por la noche preparando el parque de diversiones para sus huéspedes
En Disneyland no habría magia sin el trabajo de latinos
Juan Camarena (al frente) se encarga del mantenimiento del pasto y los árboles de una de las pintorescas escenas que son parte de la popular atracción 'Small World' en Disneyland.
Foto: La Opinión - / J. Emilio Flores

Cuando la muchedumbre abandona el lugar de la eterna felicidad, pareciera que el encanto ha llegado a su fin. Las princesas se han ido y a Mickey no se le ve ni el rastro. Otro día de fantasías y sueños en Disneyland Resort ha terminado.

Pero apenas queda en penumbras, la verdadera magia pareciera comenzar. Como si fueran los duendes de los cuentos de hadas, un grupo de trabajadores comienza a salir de los rincones menos esperados de Disneyland Resort y California Adventure, para dejarlos resplandecientes.

A las 3:00 a.m., a simple vista, Disneyland parece haber caído en el hechizo de alguna de las malvadas brujas. No hay color, todo es opaco. Pero apenas se profundiza en sus entrañas, el ambiente parece retomar su propio encanto.

Se escucha el bullicio de cientos de trabajadores que conversan, cantan — se oye música en español — y que se movilizan con rapidez de un lado a otro para cumplir con las tareas diarias antes de que los sorprenda el sol.

En medio de la oscuridad, todos con linterna en mano, embellecen y le dan manteamiento hasta al más mínimo detalle, a ciertas aéreas de esos dosparques. Los jardines y la enorme panadería son parte de ello.

Pero en Disneyland, donde la perfección es parte del éxito, hay oficios pocos comunes, como el de requerir buceadores para algunas áreas.

Disneyland Resort, localizado en Anaheim, es uno de los parques más famosos de la compañía The Walt Disney, cuenta con dos parques, tres hoteles y un área para hacer compras, ir a cenar o asistir a un concierto, conocida como Downtown Disney. Todo está ubicado sobre un terreno de 300 acres.

A partir de las 2:00 a.m. unos 1,750 trabajadores comienzan a llegar para realizar diversas tareas. Un horario, que para muchos podría ser difícil, pero son empleos que nadie deja con facilidad. Es el caso de Humberto Mojica, quien tiene 17 años trabajando para la compañía, en la que comenzó como jardinero y ahora es manager horticultor.

Aquí nadie renuncia, los que se van, lo hacen porque ya se jubilaron y es casi la única manera por la que entra gente nueva“, asegura Mojica, mientras explica con detenimiento las tareas que realizan los hombres que podan a detalle los diminutos y delicados árboles que forman parte del área de Storybook Land. El hermoso jardín tiene las ciudades más destacadas de los cuentos de hadas en miniatura y ahí se encuentra el árbol más viejo del parque, un pino de 85 años de edad que mide 3 pies. El único que tiene ese tamaño en esa área.

Disneyland es un lugar donde los sueños sí se hacen realidad.

Es el caso del Chef Mario Méndez, que comenzó “desde abajo” y ahora es uno de los que supervisan Central Bakery.

“Para muchos de nosotros que comenzamos en la clase cero, es un gran logro llegar a donde estamos, pero también un sacrificio”, comenta el chef que tiene 18 años laborando en la panadería de Disneyland.