5 tips para simplificar la limpieza del hogar

Con estos consejos, combina a diario las tareas de tu hogar con el resto de tus responsabilidades.

Programa tus actividades de casa cada día para que no se acumulen.
Programa tus actividades de casa cada día para que no se acumulen.
Foto: Cleaning floor por Tina Franklin, disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/97481684@N08 / 13988695003/

Realizar las tareas de la casa, ocuparte de tu familia y de las obligaciones laborales no siempre resulta una combinación fácil. A continuación te damos algunos consejos para afrontar mejor las labores de tu hogar.

Organízate a diario

Hay tareas que deberás realizar a diario si no quieres que lleguen a acumularse. Así que lo mejor será que te organices y te tomes tu tiempo para cumplir con ellas.

Procura lavar la ropa y los platos a diario. También tendrás que atender cada día la cocina y los baños dado que son los lugares de la vivienda más utilizados y en los que más gérmenes suelen acumularse. Mezclas como el agua con vinagre pueden ayudarte a que los cristales, espejos y baldosas luzcan brillantes y sin huellas.

Mantén todo en orden

Este paso es muy importante, siempre que recojas la ropa procura ubicarla directamente en el armario. Cada vez que acabes de comer dejar la cocina recogida, esto te facilitará preparar comidas y desayunos en menos tiempo. Cuando salgas de casa para iniciar tu jornada laboral, echa un vistazo y si es necesario recoge todo lo que encuentres fuera de lugar. Esta pequeña acción te ayudará a organizarte mejor.

Involucra al resto de tu familia

El resto de miembros de tu familia deben habituarse a colaborar con las tareas del hogar. Cada uno según sus posibilidades. Los niños deben acostumbrarse desde pequeños a recoger sus juguetes, llevar la ropa a lavar, recoger el plato de la comida, etc. Estas pequeñas acciones les harán ir tomando pequeñas responsabilidades.

Deshazte de todo lo innecesario

Éste es otro de los puntos importantes: deshazte de todo aquello que no sea indispensable en tu día a día. Procura no tener más ropa de la necesaria, que no te dé pena darla a asociaciones o regalar todo aquello que no has empleado en los dos últimos años. Cuanto menos tengas, menos tendrás que limpiar.

Reparte las tareas grandes

Si puedes dedicar un día a la semana algunas horas a la limpieza, perfecto. Ponte música, abre las ventanas de casa e intenta ir combinando las tareas. Limpia cada semana una estancia a fondo, no lo dejes todo para el mismo día y te resultará más leve el esfuerzo.

Santiago Guzmán Montaño nos recuerda acertadamente que la limpieza es la forma más sencilla de tener cuidado de nuestro hogar y de preservar la salud de la familia. Tanto la higiene como el cuidado y la organización, son tareas que no debes descuidar porque representan la imagen de la casa en la que vives.