Contra la ansiedad

Es posible que en algún momento de su vida tenga un episodio en el que las manos sudan aunque estén heladas, se sienta nervioso, no pueda dormir o tenga ganas de gritar o llorar. Estos son síntomas de ansiedad que pueden llegar mientras esperamos una noticia o en algunas personas, este es un estado en el que viven constantemente.

Hay algunos remedios naturales que puede intentar para calmar la ansiedad. Los puede probar juntos o por separado para ver qué le funciona.

1. Té de manzanilla. Esta infusión tiene elementos químicos que calman el sistema nervioso.

2. L-Theanine, un aminoácido que se encuentra en el té verde. Las investigaciones demuestran que este aminoácido ayuda a disminuir las palpitaciones cardiacas por lo que reduce la ansiedad. Por esto los monjes budistas toman té verde para poder relajarse y meditar por horas.

3. Valeriana. Este es un suplemento de hierbas que con frecuencia se utiliza como sedante por sus propiedades relajantes. Su efectividad ha sido tan comprobada que recientemente el gobierno alemán lo aprobó como tratamiento para la insomnia.

4. Bálsamo de limón o lemon balm es un suplemento que ha sido utilizado desde la Época Mediaval para reducir el estrés y la ansiedad. Aunque generalmente este suplemento se considera “seguro”, hay que seguir las instrucciones ya sea que se tome como té, capsulas o jarabe. Para una mayor efectividad se puede combinar con té verde o de manzanilla.

5. Ejercicio. Los beneficios de la actividad física no pueden ser ignorados. Las personas pueden reducir la ansiedad y el estrés si hacen alrededor de 30 minutos de ejercicio moderado al día. Puede caminar, bailar o hacer cualquier otra actividad que disfrute.6. Lavanda. El aceite de esta preciosa flor morada puede darle a las personas la calma que buscaba. Por lo general no se toma, sino que se utiliza como aromaterapia, es decir sólo se huele.

7. Haga 10 minutos de ejercicios de respiración profunda. Aspire lento hasta llenar los pulmones de aire, cuente hasta 10 y expire lentamente todo el aire de los pulmones. Concéntrese en su respiración.

Recuerde lo que decía el padre de la medicina, Hipócrates: “Que tu comida sea tu medicina”.Para preguntas o comentarios escribir a yurina.melara@laopinion.com