La UC y México

Sorprende de la iniciativa lanzada por la presidenta Napolitano es la ausencia de uno de los temas más importantes en la relación entre California y México: la migración
La UC y México
Janet Napolitano preside el sistema estatal de la Universidad de California.
Foto: Ciro César / La Opinión

Migración

Señalar que México es importante para California (y viceversa) es una verdad de Perogrullo. Es una cosa tan sabida y tan evidente que resulta innecesaria mencionarla. California y México comparten frontera y uno de los corredores comerciales más importantes del mundo. Ambos lugares son destinos turísticos de sus respectivos paseantes. La proximidad geográfica hace que California y México también enfrenten problemas comunes como el de la contaminación ambiental y el de la escasez de agua. Esto no significa que dichos problemas se traten de solucionar de manera conjunta, pero hay algunos intentos de cooperación bilateral interesantes.

Si México es importante para nuestro estado, también lo es para la Universidad de California, el máximo sistema de educación superior e investigación de la entidad y uno de los más destacados del mundo. Para ser justos, los profesores e investigadores de las 10 instituciones que constituyen el sistema de la Universidad de California llevan décadas produciendo estudios y conocimiento sobre México, colaborando con especialistas mexicanos y de otras partes en el análisis de la literatura, la historia, las lenguas, la arqueología, el arte y la música, y muchos otros temas relacionados con nuestro vecino del sur.

Por eso me llamó la atención que la nueva presidenta del sistema de la Universidad de California, Janet Napolitano, haya decidido lanzar una “Iniciativa sobre México”. Así es: la presidenta de nuestro sistema universitario anunció hace unos meses que había llegado el momento de hacer algo sobre México —como si no se hubiera hecho nada antes. El anuncio estuvo acompañado de la mención de cinco áreas de interés prioritario: salud, educación, agricultura y desarrollo sustentable, tecnología y arte e historia.

Todas son áreas importantes, sin duda. Pero, ¿dónde quedaron los migrantes? Lo que más me sorprende de la iniciativa lanzada por la presidenta Napolitano es la ausencia de uno de los temas más importantes en la relación entre California y México: la migración. El significado que México tiene para California difícilmente se puede entender sin tomar en cuenta los masivos flujos migratorios que nos vinculan con los vecinos del sur. Y es que la migración ha transformado la mera vecindad geográfica en una relación profunda y de dimensiones múltiples. Gracias a la migración mexicana, California ha logrado sostener una de las economías agrícolas más grandes del mundo. La mano de obra mexicana también mueve diferentes sectores económicos del mundo urbano californiano, como el sector de los servicios, la construcción y la manufactura. México también es fuente de ingenio e inversiones de numerosos migrantes emprendedores, cuyos pequeños negocios pueblan las ciudades de nuestro estado.

Dejar el tema de la migración fuera de la Iniciativa de la Universidad de California sobre México también implica hacer a un lado el asunto de los migrantes como trabajadores, sus derechos y las instituciones y relaciones que regulan el mercado laboral binacional.

La omisión del estudio de la migración y el trabajo de los migrantes como una de las áreas prioritarias de la citada iniciativa es tan inexplicable como inaceptable.