Se me cayó el mundo

Tenía nueve años cuando recibí el golpe más duro que puede experimentar un niño. Perdí a mi madre a consecuencia de cáncer del seno. Su muerte dejó en mi corazón un inmenso sentimiento de desolación. Para mi sorpresa ésta no sería la única experiencia traumática que enfrentaría en la niñez. A los 15 años me diagnosticaron una enfermedad crónica. Descubrí que tenía diabetes juvenil y tendría que inyectarme insulina tres veces al día por el resto de mi vida.

Otra vez sentí que se me cayó el mundo y negué aceptar mi condición. Comía descontroladamente, rehusaba ponerme las inyecciones y no hacía ningún ejercicio. Después de varios años de jugar con mi vida, llegó el momento en que tenía sólo dos opciones; sufrir las consecuencias graves de este mal, como una amputación, ceguera, infarto, insuficiencia renal y peor aún, !la muerte!, o cuidar mi salud y valorar mi vida. En ese instante decidí ganarle la batalla a la diabetes.

Aunque esta enfermedad ha sido un gran reto, también me ha traído muchas bendiciones, como la oportunidad de ser la vocera de la Asociación Americana de Diabetes para la comunidad Hispana. Existen 23.6 millones de personas en Estados Unidos que padecen de diabetes, y lo alarmante es que ¡uno de cada cuatro lo desconoce¡

Los latinos tenemos un riesgo altísimo de contraer esta enfermedad, por eso es importante hacerte una prueba de detección regularmente. Muchos prefieren no enterarse por temor a enfrentar las complicaciones y el sacrificio que conlleva controlar esta condición incurable, pero “es mejor prevenir que tener que lamentar”.

Soy vivo ejemplo de que si cuidas tu salud, puedes disfrutar de una existencia plena y feliz. Muchos me preguntan: “¿Cómo pudiste reponerte de momentos sumamente difíciles en tu niñez para llegar a ser una mujer tan positiva, enérgica y lograr una carrera exitosa?” Humildemente respondo: “La valentía que presencié en mi bella madre me inspiró a desarrollar fuerza y perseverancia para afrontar las adversidades en mi vida”.

Al igual que yo, no importa la limitación que enfrentes, ¡tienes la capacidad para vencer!