Compositor de ‘Mary Poppins’ repasa una carrera de triunfos

Richard Sherman, co-autor de la música de 'Mary Poppins', recibe hoy premio en el corazón de Hollywood
Compositor de ‘Mary Poppins’ repasa una carrera de triunfos
De izq. a der.: Robert y Richard Sherman, junto a Walt Disney.
Foto: The Disney Co.

Las canciones de Mary Poppins o Winnie the Pooh. Los ritmos de clásicos animados como The Jungle Book o The Aristocats. La melodía de It’s a Small World, la atracción de Disneyland que hace unos días cumplió 50 años.

Todo ello tiene su origen en una pareja de hermanos legendaria, los hermanos Robert y Richard Sherman, cuyas exitosas colaboraciones artísticas —ganaron dos Oscar y fueron nominados a otros siete— contrastaron con una rivalidad personal que los mantuvo alejados durante las recientes décadas.

Robert falleció hace poco más de dos años; Richard, de 85 años, recibe hoy un homenaje en Hollywood, donde se le entregará el Charlie Award concedido por The Hollywood Arts Council.

Richard Sherman, nacido en Nueva York pero residente en Los Ángeles desde los nueve años —y uno de los personajes estrella del reciente filme Saving Mr. Banks que narra la historia de cómo de produjo Mary Poppins—, habló con La Opinión sobre su obra, que dio inicio en los años 50 y aún hoy sigue siendo recordada… y cantada.

El premio se le entregará en el histórico Roosevelt Hotel. ¿Qué recuerdos le trae el Hollywood clásico?

¡Oh, Dios mío! Crecí en Los Ángeles y solía ir al Chinese Theatre en el tranvía rojo [The Red Car], que solía llegar hasta la playa. Yo vivía en Beverly Hills y por diez céntimos podía ir a ver películas en Hollywood. ¡Era tan maravilloso! Había tanto glamour. Yo nací en 1928, el primer año en el que se entregaron los Oscar, y la ceremonia tuvo lugar en el Roosevelt Hotel. O sea que [hoy] es un día bastante importante para mí.

Usted y su hermano fueron descubiertos por Walt Disney. ¿Qué es lo que la gente no sabe sobre él?

Walt Disney era un hombre maravilloso y muy especial. Le encantaba contar historias. Entre sus grandes dones era saber cuándo tenía frente a él una buena historia. Además estaba rodeado de gente con gran talento, que él sabía cómo emplear. Era el capitán del barco, siempre sabía lo que quería. Y siempre obtuvo los mejores resultados. Era un gran líder, pero también un ser humano excepcional. Era duro con todos, porque había que cumplir ciertos estandartes, pero siempre estaba a tu lado cuando uno trabajaba duro.

Walt Disney cambió el aspecto del mundo del entretenimiento y la cultura popular. ¿Cree que la historia es consciente de ello?

Creo que mucha gente no entiende lo que significa ser un buen productor. Él era alguien que lo controlaba todo. No sólo contrataba a la gente y luego se quedaba con el aplauso, no: él supervisaba cada detalle. Era un hombre extremadamente creativo y un creyente del trabajo en equipo: quizás por eso no se le aprecia tanto. Pero ese era su don: nunca conocí a alguien como él y nunca he vuelto a tener a un jefe como él. Mi hermano Robert y yo fuimos tan afortunados de haber trabajado para él, tuvimos tanta suerte de que [Disney] se diera cuenta que nos podía “usar” [risas].

Una de sus grandes canciones es ‘Feed the Birds’, de ‘Mary Poppins’. ¿Cómo es posible arrancar tanta emoción en una canción?

Uno de los capítulos en el libro de [P.L.] Travers versaba sobre una mujer mayor en los pies de la Catedral de San Pablo en Londres. Una catedral preciosa. Eso nos pareció que era el símbolo de todo lo que queríamos contar, era una metáfora sobre como no cuesta mucho dar amor, simplemente alimentando a las palomas. Eso es lo que usamos como símbolo. La escribimos con sencillez, desde el corazón… Creo que Dios estaba en la habitación cuando la escribimos, y cuando la tocamos para Walt por primera vez nos dijo: “ésa es la razón de la historia, ¿verdad?”, y nos contrató allí mismo. Y terminó convirtiéndose en su canción favorita y en la que definió nuestra carrera.

¿Cómo trabajar con su hermano Robert? ¿Terminaban las frases del uno al otro?

[risas] Sí, así era. Nos sentábamos en una habitación y yo estaba en el piano y él escribía y nos lanzábamos ideas el uno al otro. Así es como escribimos todas las canciones.

Su hermano también era un extraordinario pintor y usted es un músico. El arte debe correr por sus venas…

Nuestro padre era un compositor increíble. Nuestra madre era una actriz maravillosa que tocaba el piano de forma mágica. Entre la actuación y la música, estábamos rodeados del mundo del entretenimiento en casa. Nuestro padre siempre nos desafió a que escribiéramos canciones, diciendo que no íbamos a ser capaces. Siempre fue muy crítico, pero sabía cómo provocarnos, cómo hacernos pensar en escribir siempre algo mejor. Así es como nos convertimos en los Hermanos Sherman.

Usted y su hermano escribieron muchas canciones para películas animadas, un género que ha cambiado mucho…

Las películas de antes eran tan emotivas, tenían corazón. Frozen es una gran película… Pero hoy en día, la tecnología ha quitado algo de esa emoción; incluso la música, con esas grandes orquestas, es demasiado omnipresente, excesiva… Es un mundo distinto, y un lenguaje distinto. Quizás suene como un hombre viejo, pero echo de menos los filmes animados de esos años clásicos.