El ballet cambia las vidas de niñas latinas de LA

Por más de dos décadas, un inmigrante hijo de italianos enseña ballet gratis a niñas latinas de los barrios
El ballet cambia  las vidas de niñas latinas de LA
La estudiante avanzada Nitzia Chamba, al centro, imparte una clase a los alumnos, en su mayoría latinos.
Foto: La Opinión - Ciro Cesar

Cuando a sus ocho años Rocío Rosales dijo que quería ser una bailarina de ballet, a su madre, la inmigrante salvadoreña Marlene Rosales se le vino la angustia encima. “Empecé a ver escuelas y todas estaban carísimas. Le pedí a mi hija que me dejara orar a Papá Dios para que ver qué solución encontrábamos”, recuerda.

Tres meses después, el profesor Mario Nugara apareció en la escuela de Rocío Rosales en el Sur centro buscando talentos hispanos para su academia de ballet Ciudad de Ángeles (City of Angels). La menor pasó el examen que le hizo el profesor para ver si tenía flexibilidad en sus pies y consiguió una beca de por vida para estudiar con el profesor Nugara. Hoy en día, a sus quince años, Rocío, es una de las alumnas mas talentosas en las clases de ballet.

Por más de dos décadas, Mario Nugara, un inmigrante italiano, becado de la Escuela Americana deBallet de Nueva York George Blanchine ha enseñado ballet, sin costo alguno, a niñas hispanas de los barrios pobres de la ciudad. Y no solo eso, a través de los subsidios que ha conseguido, les provee leotardos, mallas y zapatillas, y el vestuario para las presentaciones.

“Cuando vine a Los Ángeles, me quedé sorprendido de que en las clases de ballet no había niños latinos cuando hay una comunidad latina tan grande aquí”, cuenta.

Asi que con el apoyo de un amigo, narra que formó una academia de ballet sin fines de lucro y agarró camino hacia el este de Los Ángeles. Visitó como 30 escuelas, aunque también salió a las calles. “Me fui a Pico Union y ahí paraba a las familias, les pedía que sentaran a los niños en el suelo para verles los pies “, cuenta.

El método que este profesional de la danza tiene para descubrir si un menor tiene talento, es revisarles los pies. Si tienen flexibilidad, es una buena señal. “Muchos niños se sentían avergonzados de mostrarme sus pies porque usualmente llevan los calcetines rotos. Para ahorrarles la pena, yo empecé a llevar calcetines con un hoyo”, recuerda.

“Hay mucho talento en los barrios latinos pobres que nadie está descubriendo. “Yo pienso que merecen una oportunidad y por eso estoy aquí”, dice.

Todos los días, de 4 p.m. a 5:30 p.m., las pequeñas latinas reciben sus clases de ballet gratuitas.

Llueve o truene durante siete años, Marlene Rosales maneja 45 minutos desde su casa en donde vive hasta la academia del profesor Nugara en Silver Lake para llevar a su hija Rocío.

El ballet ha traído beneficios muy importantes en la vida de su hija. “Le ha dado mucha seguridad y confianza en su personalidad, y la ha vuelto disciplinada y perfeccionista”, platica la madre. “Sin esa beca, mi hija no hubiera podido estudiar ballet, porque cada clase nos costaba entre 35 y 40 dólares la hora. ¡Imposible es como dejar de comer! Yo soy ama de casa, mi esposo es troquero”, dice.

El profesor Nugera cuenta que los directores y maestros de las escuelas le han dicho que dentro de un grupo fácilmente pueden distinguir quiénes están tomando ballet. “Se distinguen porque que tienen mejor autoestima e interacción con otros niños y adultos, sienten más respeto por ellos mismos y otras personas, y muestran más concentración en sus tareas”, comenta.

Eugenia Castellanos Méndez, una maestra de danza mexicana tuvo la oportunidad de traer a su hija Io Tamara Cruz de quince años, a tomar las clases del maestro Nugara por una semana. Y confía que ha quedado impactada por su técnica y su bondad y paciencia.

Considera que la enseñanza del ballet clásico a la comunidad latina en Los Ángeles es muy buena porque los hace traspasar sus propios límites. “Cada día te vuelves una persona que confía en su propia fuerza. Si te llevan al escenario, el carácter se solidifica”, externa.

Nitzia Chama, una de las alumnas adultas del maestro Nugara dice que el ballet siempre se ha considerado una disciplina difícil de alcanzar, por lo cara. “Mario ha tratado de romper ese esquema, y con organizaciones como la suya, la comunidad latina, pueden lograr el sueño de ser bailarines”.

La academia ha logrado alianzas con colegios y universidades para que sus clases de ballets sean consideradas como créditos. “Muchos latinos por su trabajo en el ballet han logrado becas para la universidad, intercambios o simplemente les ha facilitado el acceso”, dice Chama.

El maestro Nugara platica que su meta al enseñar ballet gratis a los niños latinos es que les abra el camino para que puedan convertirse en bailarines profesionales, o bien hacia la carrera profesional que ellos elijan.

Solo que para seguir haciendo accesible el ballet a los niños latinos del barrio, necesita más ayuda de la comunidad. “Necesitamos miembros para nuestra directiva y financiamiento porque cuesta mucho llevar a los alumnos a presentarse en un escenario”.

Las personas interesadas en ayudarlo, pueden acudir a su portal de Internet:www.cityofangelesballet.com