Obama da condolencias por naufragio

El presidente de EEUU visita Corea del Sur en su gira por Asia Oriental
Obama da  condolencias por naufragio
El presidente Barack Obama (izq.) y su homóloga surcoreana, Park Geun- Hye, guardan un minuto de silencio por víctimas del Sewol, en Seúl, ayer.
Foto: EFE

SEÚL, (EFE).— El presidente Barack Obama se solidarizó ayer en Seúl con los familiares de las víctimas del hundimiento del ferri Sewol y aseguró que como padre de dos hijas de la misma edad “se puede imaginar el dolor por el que están pasando”.

Obama dedicó sus primeras palabras a los afectados por esta tragedia que ha teñido de luto su visita a Corea del Sur, durante la rueda de prensa que ofreció ayer en Seúl junto a su homóloga surcoreana, Park Geun.

“Soy padre de dos hijas de la misma edad que los desaparecidos. Puedo imaginar el dolor por el que los padres están pasando”, afirmó el presidente Obama.

Obama ha querido rendir homenaje a las víctimas con un magnolio que ha traído desde la Casa Blanca y que ha ofrecido como obsequio a los estudiantes del instituto donde estudiaban la mayoría de los desaparecidos y que, según dijo, simboliza la renovación y conmemora “las belleza de las vidas que han sido perdidas”.

Las labores de rescate del ferri hundido continuaron ayer con nuevos cuerpos recuperados, que dejan la cifra provisional de muertos confirmados en 183, mientras 119 permanecen atrapados en el ferri sumergido en las aguas al suroeste del país sin que existan ya posibilidades de hallar supervivientes.

Tras el naufragio del Sewol, el día 16, solo 174 personas fueron rescatadas, todas ellas en las horas posteriores al suceso, del total de 476 personas que viajaban desde Incheon (al noroeste del país) hasta la turística isla meridional de Jeju.

De los pasajeros del barco 325 eran estudiantes de 16 y 17 años de un instituto de Ansan, en la periferia de Seúl, que realizaban un viaje escolar.

El accidente ha conmocionado al país y a falta de confirmar el número total de fallecidos se ha convertido una de las mayores tragedias humanas en tiempos de paz de la historia de Corea del Sur.