Deportan a madre mexicana pese a pedido de congresista

Antonia Aguilar Belmontes fue deportada luego de que la congresista demócrata Zoe Lofgren presentara un proyecto de ley privado para evitarlo
Deportan a madre mexicana pese a pedido de congresista
Antonia hace unos años con su hija Amelia (hoy 18) y José Manuel (hoy 12).
Foto: Suministrada

Unas 48 horas después que una congresista demócrata, Zoe Lofgren, presentara un proyecto de ley privado para lograr la reunificación de una madre mexicana con sus tres hijos en California, las autoridades migratorias deportaron a la mujer, Antonia Aguilar Belmontes, de regreso a Tijuana.

David González, un estudiante de ingeniería de la Universidad Estatal de San José, de 19 años de edad, supo de la deportación de su mamá Antonia cuando esta le llamó desde Tijuana en horas del mediodía de hoy.

“No pudo pasar la entrevista de miedo creíble”, comentó David. “Sin nuestra madre, estamos todos separados. Yo estoy en la universidad y alquilo un cuarto, mi hermana de 18 años vive con una amiga y mi hermanito de 12 está con un tío”.

El joven se había acercado a la congresista Lofgren hace unas dos semanas junto a un grupo de activistas con los cuales la legisladora se reunió en su distrito durante el receso de primavera.

David le contó la historia de su madre, quien hace tres años regresó a Michoacán al funeral de su padre y luego ya no pudo regresar.

La congresista decidió entonces presentar un proyecto de ley, y lo hizo el lunes, el primer día en que los legisladores regresaron al trabajo después del receso.

El proyecto buscaba legalizar a Antonia con una residencia permanente.

En San José, el grupo de “Student Advocates for Higher Education” se había movilizado para apoyar a David y pedir el regreso de Antonia.

David dijo antes de conocer la deportación de su madre que no necesariamente esperaba que el proyecto privado se aprobara pero que quizá esto lograría que ICE aplicara la discreción administrativa en su caso.

“Es algo simbólico”, dijo el joven. “Durante 10 años mi mamá vivió acá con nosotros y regresó cuando supo que su padre agonizaba pero no sabía que iba a ser tan difícil regresar”.

En marzo, Aguilar se entregó en la garita de Otay a las autoridades estadounidenses pidiendo asilo y alegando miedo de regresar al estado de Michoacán, pero no tuvo éxito en lograr que le permitieran presentar formalmente su caso.

“Es un insulto increíble a los congresistas demócratas que la Administración Obama deportara a la mamá de un estudiante por la que la congresista Lofgren había presentado un proyecto privado”, anunció la Alianza Nacional de Jóvenes Inmigrantes NIYA, en un comunicado. “Además, no informaron a nadie de la decisión, su deportación se descubrió porque ella llamó desde Tijuana”.

NIYA organizó el regreso por Otay de docenas de familias, madres y dreamers este mes de marzo. Un alto porcentaje de ellos están viendo negados sus casos, reportaron los abogados que los asesoran.

Lofgren dijo en un comunicado: “Como cualquier madre, ella quiere y necesita estar con sus hijos. Tristemente, la historia de su familia no es única; nuestro sistema de inmigración disfuncional continúa separando familias”, observó.