Migrantes y ‘dreamers’ hacen símil de vía crucis

Indocumentados en México dan la cara y piden visa de 'libre tránsito'
Migrantes y ‘dreamers’ hacen símil de vía crucis
El Vía crucis del Migrante, integrado por más de 800 personas, llegó ayer a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, ubicada en Puebla, México.
Foto: Notimex

MÉXICO, D. F. — Así como los jóvenes indocumentados conocidos como dreamers pusieron en jaque al Gobierno estadounidense de Barack Obama al hacerse visibles, en México, los 800 migrantes centroamericanos que ayer cruzaban la mitad del país en la movilización “Vía crucis del Migrante” hicieron un símil con el Gobierno mexicano.

De acuerdo con José Jacques, dirigente de Movimiento Migrante Mesoamericano, al igual que los dreamers, los indocumentados que iniciaron esta caravana el 15 de abril desde Guatemala, han dejado de estar ocultos, “ahora dan la cara y confrontan a la autoridad y la realidad diciendo ‘aquí estamos, somos reales'”.

En marzo pasasdo, decenas de dreamers deportados volvieron a EEUU para pedir asilo político mientras en México, los migrantes atraviesan estado por estado para exigir una visa de “libre tránsito” y el cese a las agresiones por el crimen organizado y del Instituto Nacional de Migración.

Ambos gobiernos solo han respondido a la coyuntura: EEUU analiza casos en particular y aquí solo entregó un visado temporal de 30 días a los 800 migrantes que acompañan defensores de derechos humanos, entre ellos, los curas Alejandro Solalinde y Tomás González.

Antes del vía crucis de los migrantes no existió una movilización abierta de indocumentados donde incluso algunos gobiernos estatales mexicanos les han brindado transporte ante la vulnerabilidad de niños, mujeres, ancianos y hombres inmigrantes.

Solalinde, director del albergue “Hermanos en el Camino”, señaló que esta es la primera caravana en que los migrantes se han coordinado entre ellos mismos y han tomado las decisiones como en su momento lo hicieron en EEUU los jóvenes indocumentados.

Refirió que este cambio se está dando porque “ellos han sufrido tantas cosas y no se habían defendido, por lo que esta es una defensa muy inteligente y estratégica porque es asumir que ellos son víctimas pero también son la solución”.

Destacó que estas acciones más que una provocación contra el Gobierno, es una manera de ejercer “presión” para que el Estado mexicano “se vea obligado a hacer lo suyo para que haya menos atropellos a los derechos humanos y que haya más transparencia en el IMN [Instituto Nacional de Migración]”, por ejemplo.

Los centroamericanos quieren continuar su ruta hasta la frontera con Estados Unidos en una “acción política” que podría ayudar a otros inmigrantes posteriormente.

Actualmente, la ley mexicana solo permite visados turísticos y de trabajo, aunque en 2011 despenalizó la migración; antes de esa fecha, las sanciones para los indocumentados eran de hasta 10 años de cárcel.