‘The Amazing Spider-Man 2’: no hacía falta que fuera tan larga

Crítica de cine: ‘The Amazing Spider-Man 2’ tiene momentos inolvidables lastrados por una duración... interminable
‘The Amazing Spider-Man 2’: no hacía falta que fuera tan larga
La cinta ha recaudado en el mercado internacional, hasta la fecha, $132 millones de dólares.
Foto: YouTube

Cuando The Amazing Spider-Man (2012) llegó a las pantallas, muchos se preguntaron por la necesidad de volver a contar la historia de los orígenes de Peter Parker como el Hombre Araña, teniendo en cuenta que Spider-Man (2002) lo había explicado todo, con notable acierto, sólo una década antes.

Afortunadamente, el director elegido para la cinta, Marc Webb, supo inyectar una energía distinta —basada en el cine de romance adolescente—, en la relación entre Parker y su novia, Gwen Stacy, a quienes dieron vida unos encantadores Andrew Garfield y Emma Stone.

El resultado fue una verdadera sorpresa, un largometraje que unió espectáculo, humor, romance y drama con sabiduría y acierto.

Lástima que esos mismos ingredientes no funcionen de igual forma en The Amazing Spider-Man 2, su secuela, que se estrena esta noche después de su debut internacional hace casi dos semanas.

Antes de proseguir, aclaro algo: esta secuela, que vuelve a contar con sus dos principales protagonistas y el mismo director, entretiene y muestra un espectáculo visual convincente, de eso no cabe la menor duda.

Pero la estructura de su guión pretende navegar, atención, entre un par o tres de villanos (dependiendo de lo que se considere como tal), el noviazgo entre Parker y Stacy, los sentimientos de culpabilidad de Spider-Man por la muerte del padre de ésta (Denis Leary) en la primera entrega, la relación entre Peter y su tía (Sally Field), la búsqueda del por qué de la muerte de los padres de aquél (Campbell Scott y Embeth Davidtz), la amistad entre Parker y su amigo de la infancia, Harry Osborn (Dane DeHaan), quien entra en escena tras la muerte de su padre, el millonario (Chris Cooper), y la aparición de, por un lado, el temible Electro (Jamie Foxx) y, por otro, el psicópata Rhino (Paul Giamatti).

Muchas historias y muchos personajes para una cinta que no debería durar más de dos horas y que casi alcanza las dos horas y media.

Además, lo que en The Amazing Spider-Man funcionaba de forma casi perfecta —esa entente entre Garfield y Stone—, aquí se denota forzado, como si el realizador y los actores trataran de recuperar la magia perdida… desesperadamente.

La gran ventaja de esta secuela es, sin lugar a duda, la presencia de Jamie Foxx y Dane DeHaan, el primero, perturbador en su papel de científico ignorado transformado en villano con súper poderes, y el segundo, absolutamente fascinante como el egocéntrico hijo de Osborn y, por supuesto, convertido en Green Goblin cuando la ocasión lo requiere.

Aunque su resolución en pantalla aparece apresurada, y un tanto convencional (el enfrentamiento final de Spider-Man con ambos sucede en una planta eléctrica en el río Hudson neoyorquino), son las decisiones y consecuencias de Peter Parker o su alter ego las que terminan por otorgar al filme un toque melodramático intenso y emotivo.

Más allá de eso, The Amazing Spider-Man 2, que ha sido clasificada PG-13, responde más a necesidades de producción —el estudio necesitaba una secuela, y rápido, porque las cuarta y quinta partes ya tienen fechas de estreno—, que no a un interés consciente por limar asperezas argumentales y presentar un proyecto con alma y espíritu de originalidad.

Spider-Man (2002): el debut de Tobey Maguire como el Hombre Araña, a las órdenes del realizador Sam Raimi, resultó más que correcto, aunque los años que han pasado desde su estreno no la han pasado en balde… Recaudó $821.7 millones en todo el mundo. Costó $139 millones.

Spider-Man 2 (2004): la obra maestra de la saga. Raimi logró un filme simplemente sensacional, con la perfecta combinación de drama, emoción y acción (foto). Recaudó $783.7 millones en todo el mundo. Costó $200 millones.

Spider-Man 3 (2007): la peor entrega de todas, con una acumulación imposible de villanos y un Spider-Man perdido entre tanto personaje que necesitaba aparecer en un momento y otro del metraje. Recaudó $890.8 millones en todo el mundo. Costó $258 millones.

The Amazing Spider-Man (2012): la muy sorprendente y encantadora ‘resurreción’ del personaje, de la mano del realizador Marc Webb (500 Days of Summer), y con una pareja perfecta: Andrew Garfield como Peter Parker y Emma Stone como Gwen Stacy. Recaudó $752.2 millones en todo el mundo. Costó $230 millones.

The Amazing Spider-Man 2 (2014): ha recaudado en el mercado internacional, hasta la fecha, $132 millones. Costó $255 millones (a todos los presupuesto cabe sumar una media de $80 millones en gastos de promoción).