Arrestan 12 activistas frente a Casa Blanca tras protesta pro-reforma

Las marchas realizadas para llamar la atención sobre la necesidad de una reforma migratoria, atrajeron a poca gente en comparación a años anteriores. Aún así, en Washington, D.C. culminó con el arresto de varias personas
Arrestan 12 activistas frente a Casa Blanca tras protesta pro-reforma
La protesta pro-reforma en Washington, D.C. culminó con el arresto de 12 personas.
Foto: María Peña

Washington.- En un acto de protesta en el que convergieron la religión y la política, el pastor luterano Carmelo Santos se dejó arrestar junto a otros 11 activistas para “dar un empujoncito” al Congreso a que vote la reforma migratoria este año.

Ataviado con un traje de riguroso negro bajo un sol calcinante en la capital estadounidense, Santos caminó junto a cerca de mil manifestantes desde el Capitolio hasta la Casa Blanca para transmitir el mensaje único de que la comunidad inmigrante exige un cese a las deportaciones.

Aunque menos numerosa que las protestas de 2006 y 2007 para estas fechas, los manifestantes aprovecharon el 1ro de mayo, fecha en la que el resto del mundo observa el Día del Trabajo, para dejar en claro que Obama debe resolver la crisis causada por las deportaciones.

“Hay menos gente, pero acá no se trata de números sino de lo que representamos y que estamos en solidaridad con este asunto. No se le puede pedir a la gente que falte a sus trabajos para salir a la calle pero los que podemos salimos en nombre de ellos”, explicó Santos, pastor de la Iglesia luterana de San Marcos en Springfield, Virginia.

“Estoy acá en solidaridad con los niños que se están quedando sin sus papás por un sistema de inmigración injusto y roto que se debe arreglar con urgencia. Estoy acá por las 1,100 deportaciones diarias, y para darle un empujoncito al Congreso”, subrayó Santos poco antes de ser arrestado.

Fue el tercer acto de desobediencia civil esta semana en Washington. El martes, otros 12 activistas se dejaron arrestar, y el miércoles algunos de los arrestados cerca del Capitolio incluyeron menores de edad.

Durante el trayecto hacia la Casa Blanca, y ya instalados en el Parque Lafayette, bajo fuertes medidas de seguridad, los manifestantes gritaban consignas en inglés y en español a favor de la reforma, como “Sí se puede”, “Obama, escucha, estamos en la lucha”, y “Not one more” (“ni uno más”).

La protesta, organizada por Casa de Maryland, también tuvo un momento de oración y reflexión. La mayoría de los manifestantes provenía del área capitalina, aunque un pequeño grupo se trasladó a Washington desde Nueva York.

El énfasis de la protesta fue un cese a las deportaciones, que desde que Obama asumió el poder en enero de 2009 ya alcanzaron los dos millones. Desde la puesta en marcha de una ley de 1996, que recrudeció el combate a la inmigración ilegal, el número de deportados totaliza 4.5 millones.

Grupos de todo el espectro político que apoyan la reforma migratoria han esgrimido todos los argumentos posibles para que el Congreso someta a vota una reforma migratoria similar a la que aprobó el Senado en junio de 2013.

Pero el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, y el resto de su bancada replican que desconfían de que Obama haga cumplir las leyes y que, en todo caso, prefieren estudiar la reforma “paso por paso”.

Desde que presentaron sus “principios” migratorios a principios de año, los republicanos de la Cámara Baja no han programado audiencias ni debates sobre la reforma.

La protesta, que concluyó cuando los 12 activistas fueron esposados y trasladados a una camioneta de la policía, pronto se convirtió en una breve fiesta en el Parque Lafayette, con venta de tamales y mangos con salsa picante, y un par de guitarras que entonaban una canción por la reforma, al son de “La bamba”.