Falta de control en negocios de préstamos afecta californianos

Préstamos por título de autos no tienen límite del interés por cobrar
Falta de control en negocios de préstamos afecta californianos
Wenceslao Barrera muestra la queja que presentó en el Departamento de Asuntos del Consumidor del condado de LA.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Tanto le urgía el préstamo de $1,000 que Wenceslao Barrera no se dio cuenta que había aceptado una tasa de interés del 106%. Su coche quedaba como garantía.

“Es un robo”, dice el vecino del Este de Los Ángeles sosteniendo una copia del contrato que firmó con la empresa BCY Financial. Tampoco se fijó que en realidad le otorgaron un crédito de $2,500 que elevó el pago. Hoy se pregunta por qué no pidió el favor a un amigo. “El interés es demasiado”.

La compañía, con sede en Torrance, alega que la confusión tiene arreglo, pero defiende que su tasa de interés es menor a la de sus competidores. “Unos cobran el 200%”, afirma un representante.

En California, operan alrededor de 280 locales de préstamos por el título de un auto, en efecto, sin tener un límite en la tasa de interés, las restricciones, ni la cantidad de dinero que entregan a sus deudores. Apenas les exigen una licencia del Departamento estatal de Regulación de Empresas.

“Sólo podemos proteger a la gente cuando el negocio está haciendo préstamos sin una licencia“, reconoce Rigo Reyes, vocero del Departamento de Asuntos del Consumidor del condado de Los Ángeles. “Están libres de cobrar lo que se les antoje“, agrega.

“Estos negocios actúan bajo un resquicio legal”, menciona por su parte Diane Standaert, consejera legislativa del Centro de Préstamos Responsables, el cual estima que 7,730 locales de este tipo en 21 estados ganan unos $3,600 millones al año por el pago de intereses, el triple del monto que prestan.

Se calcula que un cliente típico refrenda su deuda unas ocho veces, lo cual eleva la tasa de interés del 25% al 300%. Así, por un crédito de $951 se terminan pagando $2,142 en diez meses.

Hay más quejas. Reyes cuenta que ha atendido casos en los que exigen pagar dos veces al mes y en persona, y si fallan imponen recargos o incluso embargan el coche de inmediato. En otra denuncia, dice, una persona fue a pagar a la oficina, pero estaba cerrada “y al día siguiente se llevaron el carro”.

Pese a las críticas, la industria no deja de promoverse en los medios de comunicación, presentándose como una solución para quienes necesitan dinero rápido, pero no tienen una tarjeta de crédito.

Hace unos años la llamada Asociación para Préstamos Responsables de Autos daba la cara por estos establecimientos, que proliferan en vecindarios latinos de Los Ángeles, pero ya no existe.

“Los préstamos por el título de un auto son a menudo la única opción legítima que tienen las personas y los dueños de pequeños negocios, porque en muchos casos sus bajos puntajes de crédito los excluyen de hacer negocios con bancos comerciales y uniones de crédito”, exponía el grupo.

Dicha asociación citaba que la cantidad promedio prestada era $1,000 y que se pagaba en seis meses. En total, mil millones de clientes obtenían un crédito de $6,000 millones anuales. Y afirmaba que sólo entre el 6% y el 8% de los vehículos que respondían por los créditos eran embargados.

Para la Comisión Federal de Comercio (FTC), las uniones de crédito son una mejor alternativa.

El Centro de Préstamos Responsables pide a los legisladores de California imponer un tope a la tasa de interés para estos préstamos del 32%. “Es lo que han hecho otros estados”, señaló Standaert.