Llegó el buen fútbol, pero ¿por qué hasta ahora?

¿Para qué esforzarse en ganar, en gustar, en brillar, si finalmente solo se trata de calificar? Y como ejemplo -díganlo si no- León y Pachuca, vivitos y eliminando a los de arriba.
Llegó el buen fútbol, pero ¿por qué hasta ahora?
En su columna, Yo También Quiero Más Fútbol, Carlos Albert cuestiona el por qué los equipos mexicanos esperan hasta la liguilla para brindarse.
Foto: Suministrada

Inicia la Liguilla y los equipos me dan la razón… ¿Por qué carajos tenemos que esperar para ver juegos disputados y por momentos emocionantes, si son los mismos jugadores, técnicos, árbitros, campos, aficionados? ¿Por qué conformarse con un torneo mediocre y aburridísimo? ¿Por qué robarle a la afición con tantas fechas de aburrimiento, si sabemos que los jugadores pueden dar más y rendir más?

LA RESPUESTA…

Les guste o no, lo acepten o no, todo eso es producto de un sistema de incompetencia que te “enseña” y te “condiciona” para simplemente PARTICIPAR en un torneo que no exige competencia, que no te obliga a ser el mejor ni a superarte, que te dice semana a semana: No te preocupes por ser el mejor, simplemente hay que mantenernos a tiro de calificación, sin importar nada más, mientras estemos a tiro de la Liguilla, no importa el cómo, ni el cuándo… Finalmente, los equipos cobran lo mismo y se venden al mismo precio sin importar su rendimiento y profesionalismo (?).

¿PARA QUÉ ESFORZARSE en ganar, en gustar, en brillar, si finalmente solo se trata de CALIFICAR? Y como ejemplo -díganlo si no- León y Pachuca, tan lejos en la tabla general y tan distantes en puntos de los dos primeros lugares al término de la temporada regular. Ambos equipos estaban esperando un milagro en la última jornada y ahí están, vivitos y eliminando a los de arriba. Insisto, hablando de costo-beneficio, la Liguilla les carga el “costo” a los equipos y a los aficionados, y el “beneficio” solo a las televisoras.

Si el torneo fue mediocre, la Liguilla es para más mediocres, sí, para esos que aceptan tácitamente esa vergonzosa “Cataflixia”… ¿Quieres un fútbol aceptable y emotivo? Jódete y cómprame antes toda una temporada de porquería. Te vendo 17 fechas de basura para que al final tengas cuatro o cinco juegos de calidad y dignos de profesionales… No… pos sí.

El mentiroso contra el mitómano

Lo que le faltaba a Chivas para seguir derrumbándose como equipo y como institución ha llegado de manera inoportuna y sorpresiva. Tenemos enfrente un tema francamente vergonzoso. Este asunto penal que se abre ante un presunto delito por ACOSO SEXUAL y tocamientos cometido por Ricardo La Volpe en contra de la podóloga del equipo.

Hasta hoy, solo tenemos las versiones de La Volpe y Jorge Vergara, y lo que son las cosas, ninguno de ellos representa una voz congruente y confiable; ambos carecen de credibilidad y lo peor de esto es que se está polarizando el asunto precisamente en este sentido y no en el verdaderamente trascendente, como lo es el fondo de la demanda.

La Volpe y Vergara, uno mentiroso y el otro mitómano, han llenado de argumentos este asunto en los últimos días, algunos francamente absurdos e irrelevantes; otros más, hasta irritantes. La verdadera lucha iniciará cuando se conozcan los argumentos y acusaciones de la supuesta víctima, y a partir de ahí, agárrense, que vienen días aciagos y tristes para varios personajes.

De una cosa estoy seguro: independientemente de a quien le dé la razón la justicia, a mí me parece que a estas alturas del pleito YA HAY UN GRAN PERDEDOR… CHIVAS.

PD-esta carambola de tres bandas no será nada agradable.

PD – El que por su gusto es buey…

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