No caigas en la trampa

Trucos de los supermercados para hacernos comprar de más
No caigas en la trampa
Los supermercados apelan a los gustos y hábitos de los consumidores.
Foto: Shutterstock

¿Cuántas veces has ido al supermercado para comprar “sólo un par de cositas” y saliste con cuatro bolsas y la billetera vacía?

Para muchas personas, los supermercados son tan o más tentadores que ir al Mall. Hacer una lista y no salirse de ella, o comer antes de ir al mandado, para evitar los “munchies” y antojitos, son algunas ideas para evitar las compras “de impulso”. Pero comprar más de lo planeado no siempre es culpa nuestra. Las tiendas conocen bien los hábitos de los consumidores y recurren a “trucos” que nos hacen comprar de más, sin siquiera darnos cuenta.

No es casualidad que las golosinas, las revistas y los ítems pequeños estén a un lado de la fila para pagar, donde el cliente tiene que esperar. Tampoco es coincidencia que en las paredes de las tiendas sea imposible encontrar un reloj que nos recuerde que llevamos más de 30 minutos recorriendo los pasillos. Como éstas, decenas de “trampas” aguardan al comprador desprevenido.

La próxima vez que vayas al mandado, presta atención a algunos de los trucos más comunes, y si no quieres salirte del presupuesto, trata de evitarlos.

  • ¿Los carritos son cada vez más grandes, o los pasillos de la caja cada vez más angostos? La respuesta es sí y sí. Los carritos más grandes, obviamente te dan la sensación de que no compraste tanto después de todo. Los pasillos angostos son para evitar que el cliente cambie de opinión a último momento. Más del 60% de los compradores se deshace de productos, mientras espera para pagar.
  • Las frutas y verduras en general se encuentran al frente del mercado por sus colores y su aroma que ponen al comprador de buen humor y aumentan sus deseos de comprar. Lo mismo ocurre con el aroma del pollito o el pan recién horneado que te reciben al cruzar la puerta. Los expertos recomiendan comenzar por los pasillos del medio, donde están las latas y las cajas menos tentadoras.
  • Los rociadores que se encuentran en la sección de verduras le dan un aspecto fresco a los vegetales, pero por otro lado, aumentan el peso de las hojas, a la hora de pagar y hacen que las verduras se echen a perder más rápido. Asegúrate de secar bien frutas y vegetales, cuando los saques de la bolsa.
  • Más no siempre es menos. Comprar grandes cantidades o productos ya empaquetados no siempre es más económico. Compara los precios de productos sueltos, que muchas veces son menores. Al mismo tiempo, cuando compras en grandes volúmenes, terminas consumiendo más. Un ejemplo muy común es cuando compras 12 latas de soda o de cerveza y se terminan tan rápido como cuando compras 6. Las promociones de 10 productos por $10 permiten a las tiendas vender en grandes volúmenes y son altamente efectivas.
  • El comprador promedio sólo recuerda el precio de cuatro productos: huevos, leche, bananas y pan. Una manera de chequear tus gastos es guardando el recibo de la semana anterior. Se estima que cada semana los consumidores repiten un 80% del mandado. Muchos de los ítems que comprarás esta semana son los mismos que compraste la semana anterior.