Asesinan a niños por no entrar en las pandillas en Honduras

Doce niños asesinados en los últimos días reflejan la espiral de violencia en que las pandillas tienen al país centroamericano
Asesinan a niños por no entrar en las pandillas en Honduras
Expertos consideran que el gobierno de Honduras no logra reducir la violencia.
Foto: Archivo / EFE

TEGUCIGALPA, Honduras.- El asesinato en los últimos días de una docena de niños muestra la creciente vulnerabilidad de Honduras para proteger la infancia de la violencia que afecta al país, donde han muerto unos 352 menores de 23 años en lo que va del año, señalaron hoy defensores de derechos humanos y expertos.

Para el sociólogo hondureño Eugenio Sosa, las muertes, que las autoridades investigan, “reflejan la vulnerabilidad” del Estado para proteger y garantizar los derechos a los más de 3,5 millones de niñas y niños que viven en el país centroamericano.

La fiscalía hondureña investiga la muerte en las últimas semanas de al menos ocho niños, entre ellos dos hermanos, en una barriada popular de la norteña ciudad de San Pedro Sula, que las autoridades presumen fueron asesinados porque se negaron integrar las pandillas.

El pasado fin de semana, un hombre, que fue enviado a prisión el martes, asesinó a cuchilladas a cuatro hermanos de entre 2 y 13 años en su casa situada en la comunidad de Limón, departamento caribeño de Colón.

“El fenómeno de la violencia en Honduras se esta dando con mayor intensidad y con métodos más brutales”, subrayó Sosa, quien condenó el asesinato de los menores en el país, considerado uno de los más violentos del mundo.

Sosa atribuye las muertes a bandas criminales vinculadas al crimen y al narcotráfico que se disputan el control del territorio hondureño, y donde, según organismos de derechos humanos, reclutan a niños para cometer delitos aprovechando que las leyes del país centroamericano impiden imputar penalmente a menores de edad.

“Estas muertes pueden estar relacionadas a las políticas de seguridad del Gobierno como respuesta de los grupos delincuenciales y del crimen organizado”, subrayó el sociólogo.

El presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, condenó el martes el asesinato de niños en el país y aseguró que esos crímenes “no quedarán impunes”.

Estos asesinatos “indignan e incomodan mucho”, subrayó el gobernante, quien desde que asumió el poder, el 27 de enero pasado, ha puesto en marcha varias medidas con el fin de reducir la violencia en Honduras.

El director de Casa Alianza en Honduras, José Ruela, denunció, por su parte, “un incremento paulatino” del número de niños asesinados en el país y aseguró que la estrategia seguida hasta ahora por el Gobierno de Hernández para reducir la violencia no ha dado resultados positivos.

“Hoy los niños de Honduras no pueden jugar en las calles porque son víctimas de la violencia”, dijo Ruela, al tiempo que señaló que en el país centroamericano “hay gente muy rica (que no identificó) a costa de la sangre de los niños y niñas pobres”.

Las muertes de niños en Honduras son atribuidas por Ruela “a la falta de diseño e implementación de una estrategia de seguridad que realmente sea pertinente, eficiente, y eficaz para el país”.

Honduras es considerado uno de los países más violentos del mundo, donde alrededor de 325 jóvenes menores de 23 años han perdido la vida en los primeros cuatro meses de este año, apuntó Ruela.

El titular de Casa Alianza coincidió con Sosa subrayando que muchos niños hondureños “han sido víctimas de la muerte porque quieren ser reclutados” por el crimen organizado y las pandillas.

Para reducir la ola extrema de violencia que azota a Honduras se necesita “combatir la corrupción, cumplir las leyes y que no haya impunidad”, añadió Ruela.

La violencia en Honduras deja un promedio de 15 homicidios a diario, según las autoridades, que atribuyen el 70 % de ellos a grupos del crimen organizado, el narcotráfico y las pandillas.