Kiev sigue su arremetida a los prorrusos

Sublevados dicen que mantendrán el referéndum por encima de todo
Kiev sigue su arremetida a los prorrusos
Varias personas en el funeral de Viktor Gagulin, un manifestante prorruso, muerto en operación antiterrorista lanzada por Ucrania, ayer.
Foto: EFE

DONETSK, Ucrania.— Las autoridades de Kiev apostaron ayer por continuar la ofensiva militar contra las milicias prorrusas, cuyos líderes políticos aseguran que el referéndum sobre la autonomía de la “república popular de Donetsk” del próximo domingo se celebrará “incluso en medio de los combates”.

Tras la ofensiva lanzada por las fuerzas ucranianas contra Slaviánsk y Kramatorsk, las milicias prorrusas dijeron ayer que ha empezado la operación contra la ciudad costera de Mariupol, también en la rebelde región de Donetsk.

“Nos acaban de llegar informaciones sobre un ataque masivo contra nuestros puestos de control situados en el oeste de la ciudad. Por lo visto ha comenzado el asalto”, dijo un portavoz de los insurgentes a los medios rusos.

“Los milicianos han entrado en combate y ha comenzado el tiroteo”, agregó la misma fuente.Según el canal de televisión ruso RT, testigos señalaron que ya se han registrado víctimas.

El presidente ucraniano, Alexandr Turchínov, declaró ayer la movilización con el fin de proseguir la ofensiva contra los bastiones prorrusos.

Turchínov nombró a un nuevo jefe del Ejército de Tierra, el general Anatoli Pushniakov, veterano de la guerra de Afganistán con los soviéticos.

Todos estos pasos muestran que Kiev intensificará su ofensiva contra la ciudades de Slaviánsk y Kramatorsk, los bastiones prorrusos en la región de Donetsk, cuyos alrededores fueron el lunes escenario de cruentos combates, en los que según el Ministerio del Interior murieron cuatros soldados y una treintena de milicianos.

La Rada Suprema (Parlamento) de Ucrania rechazó ayer la propuesta de celebrar conjuntamente con las elecciones del 25 de mayo un referéndum sobre la integridad territorial y la descentralización del país, como exigen los prorrusos.

Tampoco consiguió apoyo la iniciativa del primer ministro, Arseni Yatseniuk, de llevar a cabo una consulta no vinculante sobre los mismos asuntos.

“Las acciones militares en el norte de la región de Donetsk no impedirán la celebración del referéndum sobre la autonomía estatal convocado para el domingo”, dijo a Efe Borís Litvínov, miembro de la dirección de la “república popular de Donetsk” y encargado de organizar la consulta.

Litvínov agregó que los preparativos transcurren con toda normalidad y que las papeletas están siendo enviadas a los colegios electorales.

“Hoy he hablado con jefes de las comisiones electorales de Slaviánsk y Kramatorsk y me han asegurado que incluso en medio de los combates la gente acudirá a las urnas”, agregó.

En su opinión, el referéndum transcurrirá con normalidad en las demás ciudades de la región de Donetsk.

“La seguridad de los colegios electorales será garantizada por la Policía y las fuerzas de autodefensa”, agregó.

Sin embargo, la ausencia de un registro de electores suscita dudas sobre la fiabilidad de los resultados de la consulta, declarada ilegal por el Gobierno de Kiev.

“No sé aún si iré a votar. Se trata de un referéndum cuya legalidad está en entredicho”, dijo a Efe Yuri, un miembro de la Policía, que compagina su labores en ese cuerpo con el trabajo de taxista, ya que su salario como oficial es de apenas 24 mil grivnas (poco más de 200 dólares).

Donetsk tienen hoy dos caras: los edificios gubernamentales tomados por las milicias prorrusas le dan un aspecto de ciudad en guerra, mientras sus verdes bulevares rezuman apacibilidad.

Pero la incertidumbre sobre el futuro es el denominador común y una de las principales preocupaciones de sus habitantes.

“Vivimos el día a día, cuesta hacer planes cuando no sabes qué puede ocurrir”, dice Tamara, una mujer de unos 30 años, que trabaja en un centro de reparación de equipos electrónicos.

Partidaria de la independencia de Donetsk, afirma que no apoya la incorporación de la región a Rusia.

“Aquí tenemos de todo, somos cerca de cinco millones. Hay países mucho más pequeños, ¿no?”, dice con una sonrisa.

La inseguridad que se vive en Donetsk se acentúa con decisiones del Gobierno de Kiev como la que adoptó ayer de cerrar, sin mediar ningún tipo de explicación, durante varias horas el aeropuerto internacional de la ciudad.