Breves

La adolescente paquistaní Malala Yousfzai — víctima del fundamentalismo islámico quien sobrevivió a tres tiros en la cabeza— reclamó ayer no permanecer en silencio sobre el secuestro de más de 200 niñas en Nigeria.

“Si permanecemos en silencio entonces se extenderá, sucederá más y más y más”, dijo a la BBC sumándose a la condena mundial por el secuestro hecho por los milicianos islámicos de Boko Haram, que actúan en el noreste estado nigeriano de Borno.

El régimen del presidente sirio, Bachar al Asad, recuperó ayer el control del casco antiguo de la ciudad de Homs, que hasta ahora había sido uno de los principales enclaves opositores, tras la retirada de los últimos rebeldes que quedaban en la zona.

La evacuación de los insurgentes se ha prolongado durante dos días y ha sido posible gracias a un acuerdo alcanzado por las dos partes.

La responsable de la misión de destrucción de las armas químicas sirias, Sigrid Kaag, señaló ayer en la ONU su “inquietud” porque no se puede acceder a un 8 % de ese armamento, lo que impide cerrar el proceso.

Kaag, quien es responsable de la misión conjunta ONU-OPAQ, explicó ayer al Consejo de Seguridad que “hay preocupación, con armas restantes.