Prorrusos decididos a salirse de Ucrania

Líderes de los sublevados en Donetsk hablan de la alta participación en referéndum

Un miembro de la autodeclarada república de Donetsk prepara una urna para la votación  en uno de los centros que se usarán para el referéndum, ayer.
Un miembro de la autodeclarada república de Donetsk prepara una urna para la votación en uno de los centros que se usarán para el referéndum, ayer.
Foto: EFE

DONETSK, Ucrania.— Los líderes de la sublevación prorrusa en la provincia ucraniana de Donetsk vaticinaron ayer una elevada participación en el “referéndum popular” de autodeterminación convocado para mañana domingo, pese a la “situación de guerra” que se vive en la región.

“¿Respalda usted la proclamación del acta de autonomía estatal de la República Popular de Donetsk?”, reza la pregunta de la papeleta, impresa en ruso y ucraniano, que recibirán los votantes.

El jefe de la comisión electoral de la autoproclamada “república popular de Donetsk”, Román Liaguin, indicó ayer en rueda de prensa que los sondeos señalan que la participación será del orden del 70 % del censo electoral, cifrado en poco más de 3,100,000 ciudadanos.

“Consideraremos válido el referéndum en cualquier caso”, dijo Liaguin, al señalar que los organizadores de la consulta, considerada ilegal por el Gobierno de Kiev, no han establecido un mínimo necesario de participación para reconocer su validez.

Durante la rueda de prensa, Liaguin recalcó en varias ocasiones que su labor radica exclusivamente en organizar la consulta conforme a los estándares internacionales y constatar sus resultados, por lo que se negó a abundar sobre sus consecuencias políticas.

“Si la mayoría de la población de nuestra región responde “sí”, ello no significa que la región de Donetsk se incorpore a Rusia, o que, en caso contrario, permanezca dentro de Ucrania, o que se convierta en un Estado independiente”, explicó.

Recalcó que el referéndum es una “respuesta a la guerra desatada por el Gobierno de Kiev” contra la población rusoparlante de la región y persigue reivindicar el derecho a la autodeterminación.

Según Liaguin, la totalidad de las comisiones electorales territoriales han acatado la autoridad de la “república popular de Donetsk”, por lo que en la región no se celebrarán la elecciones presidenciales ucranianas convocadas para próximo día 25.

“Sí, mañana iré votar, y votaré ‘sí’, dice a Efe Alexandr, un estudiante de Ingeniería, de 22 años, que considera que la victoria de su opción algún día le permitirá a la región de Donetsk incorporarse a Rusia, país con el que se siente identificado política y culturalmente.

Los organizadores del referéndum aseguraban ayer que prácticamente todo estaba dispuesto para recibir a los electores, pero a horas del comienzo de la jornada de votación en algunos colegios electorales del centro de la ciudad, como pudo constatar Efe, no se veían urnas ni tampoco ningún tipo de actividad.

El gobernador, designado por Kiev, de la región de Donetsk, Serguéi Taruta, ha calificado de “profanación” el “referéndum popular” convocado por los prorrusos que hace ya más de un mes le expulsaron de la sede gubernamental para convertirla en su cuartel general.

La consulta de mañana se llevará a cabo sin observadores internacionales, ya que, como admitió Liaguin, “nadie se interesó en venir.”

El jefe de la comisión electoral se congratuló, en cambio, del gran número de periodistas, cerca de medio millar, que han llegado a Donetsk para cubrir el referéndum.

Está previsto que los colegios electorales, unos dos mil en toda la región, abran a las 8:00 de la mañana, hora local.

La jornada de votación se prolongará hasta las 10:.00 de la noche, salvo en ciudades como Slaviánsk y Kramatorsk, en cuyas inmediaciones se han registrado encarnizados combates entre las tropas gubernamentales ucranianas y las milicias prorrusas.

En las zonas de alto riesgo, los colegios electorales cerrarán cuatro horas antes, al caer la tarde.

Los resultados del referéndum serán anunciados el lunes, aunque podrían producirse retrasos por la situación que se vive en la región, que Liaguin calificó de “estado de guerra”.

En los últimos días, los combates entre las tropas gubernamentales ucranianas y las milicias prorrusas han dejado decenas de muertos y más de un centenar de heridos.