Los Yankees latinos recordaron a sus madres en su día

Varios jugadores de origen latino de los 'Bombarderos' de El Bronx recordaron con cariño en su día a las autoras de sus vidas.
Los Yankees latinos recordaron a sus madres en su día
Los jugadores de los Yankees usaron accesorios rosas en honor a las madres en su encuentro ante los Milwaukee Brewers en el Miller Park.
Foto: Mike McGinnis / Getty Images

LOS ÁNGELES, California.- Aunque todos coinciden que el día de la madre deben de ser todos los días, los peloteros latinos de los Yankees de Nueva York, aprovechan esta fecha y comparten su sentir para reiterar ese amor puro e invaluable por el ser que les dio la vida.

Todos tienen algunos pasajes de su vida que los ligan con su madre, otros recuerdan anécdotas inolvidables, pero todos han escrito sus propias páginas en un mismo libro: el dedicado a la madre.

En uno de sus grandes pensamientos, Napoleón Bonaparte dejó plasmado para

siempre que: “El porvenir de un hijo es siempre obra de su madre”.

El caso del actual coach de primera base de los Yankees, y uno de los maestros de receptoría que inició su carrera con los Piratas de Pittsburgh, es bastante parecido al del venezolano Miguel Cabrera, estrella de los Tigres de Detroit. Ambas historias dan fe a una de las tantas frases célebres del famoso estratega francés.

“Mi madre era todo para mí. Ella fue la primera que me tiró una bola y me ayudó a dar los primeros pasos en el beisbol. Aún estando en las Grandes Ligas me llamaba para que corrigiera lo malo que estaba haciendo”, recuerda Peña.

La progenitora del veteranísimo coach dominicano murió hace dos años y era una basquetbolista de primer nivel, una virtud que fue clave en la carrera del ahora experimentado instructor de la pelota caliente.

“Hace un par de años que se me fue y se me llevõ parte de mi corazón. Tuve la fortuna de que conocía lo que significa el deporte y eso lo aproveché. Todavía me hace falta escuchar su voz, hasta sus regaños. Era lo máximo, mi mejor amiga, mi mejor consejera”, agrega.

Tony Peña asume que lo mismo le sucedió a Cabrera, hoy por hoy el mejor bateador derecho de las Grandes Ligas.

La madre de Cabrera, Gregoria, lo indujo al beisbol valiéndose de su experiencia en el softbol. Ella fue parte de la selección venezolana de ese deporte primo hermano del beisbol, y también la principal responsable de que “Miggy” como le llaman sus compañeros de Detroit, ocupe los primeros planos del mejor beisbol del mundo.

Otro miembro prominente de los Yankees y también dominicano, ya no cuenta con su mamá en este mundo, pero igual que el hombre que dirige el tránsito por primera base de los Mulos la recuerda como algo especial en su vida.

“Se llamaba Josefina. Falleció hace cuatro años, pero la llevo y la llevaré en mi mente hasta el resto de mi vida”, confió Soriano con los ojos rojos y húmedos, casi al borde de las lagrimas.

“Para mí es la persona a quien le debo lo que soy. Si no fuera por ella no estuviera aquí”, dijo el quinto bate y jardinero izquierdo de los Yankees en la breve encuesta llevada a efecto por La Opinión previo al segundo juego de la novena de El Bronx en el Angel Stadium de Anaheim el pasado martes que terminaron ganando los neoyorkinos 4-3.

Para el venezolano, ese brillante infielder novato que ha demostrado su valor cubriendo la tercera base sustituyendo al sancionado Alex Rodríguez, su madre se ha echado al hombro las funciones de padre.

“Mis padres se separaron. Vivo con mi mamá y tengo la dicha de tener una madre muy especial que ha dedicado parte de su vida para guiarme. Ha sido madre y padre y lo ha hecho tan bien que a ella le debo lo que sé”, dijo Solarte, que nació hace 27 años en lal ciudad de Valencia.

“Ella vive allá, pero estamos contacto todos los días. Si no le escribo me escribe, si no la llamo, me llama. Tengo que estar agradecido con la vida de tener a una madre excepcional”, agregó.

Obviamente, aunque no lleva sangre latina, el capitán de los Yankees, con la gentileza que le caracteriza, accedió a externar su opinión en relación al significado de la palabra madre.

“Una de las razones de los éxitos en mi carrera ha sido ella. Siempre me apoyó, me empujó cuando trataba de echarme atrás. Es muy positiva, siempre lo ha sido y lo será”, manifestó el estelar paracorto de los Mulos que está en su última de 18 temporadas, todas con el equipo neoyorquino.

“Trato de hablarle todos los días, sobre todo cuando me salen mal las cosas, y a pesar que reside bastante distante del estadio, ahora llega más a menudo al Yankee Stadium porque sabe que son mis últimos partidos. Cada que vez que nos abrazamos siento que me lleno de más energía. Me siento dichoso de tenerla”, subrayó el actual pelotero insignia de los Bombarderos.

El relevista mexicano quien fuese firmado recientemente por los Yankees, habla con mucho respeto de su progenitora, recalcando que no hay quien compare a estas mujeres en su noble misión.

“Le debo la vida. Gracias a ella voy por un buen camino. Ella es de las que piensa que primero deben ser los estudios, pero todo el tiempo me respaldó cuando le dije que deseaba jugar beisbol profesionalmente”, estableció el lanzador derecho nacido en San Luis Río Colorado, Sonora.

En este día tan especial vale la pena abusar y remodelar una antigua cita que se hizo célebre, pero dirigida a los hombres. Hoy la cambiamos de sexo:

“Hay mujeres que luchan un día y son buenas. Hay otras que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años y son muy buenas. Pero hay unas que luchan toda la vida, esas son las imprescindibles… Esas son las madres.

“No hay duda que después de Dios, la madre es lo más grande de este mundo. Tenemos que honrarlas toda la vida”, estableció Tony Peña, un hombre que lleva el deporte en la sangre por “culpa” de una basquetbolista que se llamó Rosalía.