Otro más de Nadal

El Abierto de Madrid es del número uno del mundo
Otro más de Nadal
Rafael Nadal celebra su cuarto triunfo en Madrid.
Foto: EFE

MADRID (EFE).— Rafael Nadal vivió una situación inversa a la que sufrió en la final del Abierto de Australia en enero, cuando jugó lesionado en la espalda contra el suizo Stanislas Wawrinka, y ganó ayer por cuarta vez el Mutua Madrid Open, al vencer al japonés Kei Nishikori, por 2-6, 6-4, 3-0 y abandono por lesión.

Nishikori, de 24 años, que aparecerá hoy como noveno del mundo, decidió abandonar tras una hora y 42 minutos, después de ir dominando por 6-2 y 4-2, y caer en barrena después debido a sus problemas en la espalda que le generaron además calambres en la pierna izquierda.

El nipón apenas podía caminar cuando a duras penas, mientras que su entrenador, el argentino Dante Bottini, se lo pedía reiteradamente, decidió arrojar la toalla y estrechar la mano a Nadal en signo de derrota.

Nadal, que agradeció la presencia de la Reina de España, “por estar aquí apoyando nuestro deporte”, dijo, admitió que había recibido una paliza en el primer set, pero también recordó lo duro que fue para él la final de Melbourne este año, cuando una lesión en el entrenamiento le dejó sin posibilidades de afrontar con garantías la conquista de su segundo Abierto de Australia.

Hasta que llegaron los problemas físicos, el duelo tuvo el color que Nishikori quiso y exhibió. Su confianza tras ganar 14 partidos seguidos, le llevaban en volandas hacia el título más importante de su carrera, dibujando ángulos precisos, golpeando con fuerza y convicción, mientras Nadal asistía al espectáculo de un jugador en plena racha de poder, eléctrico en sus desplazamientos y sin dudas.

Nada parecía detener a Nishikori, que acabó pasadas las diez de la noche del día anterior su duelo contra David Ferrer en semifinales, después de casi tres horas de lucha y a la décima bola de partido, tras recibir tres veces tratamiento en su espalda.

Nadal lo intentaba pero no conseguía romper el saque de su rival y desperdició hasta cinco oportunidades hasta que a los 78 minutos logró un objetivo que parecía perdido.

Fue en el octavo juego del segundo set cuando la pista central gritaba.

“Si se puede, si se puede”, igual que en el encuentro de la noche del sábado pasado.

El segundo jugador del mundo, el serbio Novak Djokovic, afirmó ayer en Roma, que las recientes derrotas encajadas por Nadal en el Masters 1000 de Montecarlo y en el torneo de Barcelona, ambos sobre tierra, puede animar a otros jugadores “a creer que pueden vencerle”.

“No creo que haya cambiado su juego. La gente esperaba que ganara en Montecarlo y en Barcelona porque lo lleva haciendo siempre”, dijo “Nole” segundo favorito en el Masters 1000 de Roma.

“Sus derrotas pueden dar la oportunidad a otros de creer que pueden vencerle. A él y a otras raquetas número uno del mundo”. añadió Djokovic.