Peloteros latinos de Angels honraron a su progenitora en su día

Para un día tan especial todos los peloteros angelinos usaron accesorios en color rosa en su encuentro con los Azulejos de Toronto (quienes también participaron) con el fin de rendirle un merecido tributo al ser que les dio vida.
Peloteros latinos de Angels honraron a su progenitora en su día
Las almohadillas del diamante del Rogers Centre deToronto lucieron de color rosa por la ocasión, así como parte de los uniformes de Angels y Blue Jays.
Foto: Tom Szczerbowski / Getty Images

Hay muchos grupos, de toda índole, que consideran que el dia de la madre fue idea de unos negociantes a quienes les urgía levantar sus ganancias después de una crisis.

No obstante, miles y miles de personas en el mundo aprovechan esta fecha memorable para compartir sus experiencias como hijos y confirmar el amor por esa abnegada mujer que los trajo al mundo.

Entre esos miles está un grupo de peloteros de los Angels de Los Ángeles que en su partido contra los Blue Jays de Toronto dieron a conocer sus sentimientos sobre esas señoras que han llegado a este mundo a cumplir la noble misión de criar y guiar a sus hijos por el sendero que los conduce al éxito.

Para el lanzador relevista mexicano, su progenitora ha influido como nadie en su carrera beisbolera desde que era un niño allá en su natal Huatabampo, Sonora.

“Ha estado conmigo en los buenos y malos momentos y eso es muy importante. Afortunadamente me ha apoyado en mi carrera”, dijo el pitcher derecho que allana el camino al cerrador de los aureolados en los partidos apretados.

“Como todas las madres, ella deseaba lo mejor para mí y llegó a dudar un poquito porque estaba muy joven, tenia que dejar la escuela para firmar y jugar en los Estados Unidos, pero gracias a Dios y a ella he llegado hasta aquí”, añadió el pitcher derecho sonorense.

Hoy día las dudas de la madre de Salas se han esfumado para siempre y ahora es una de las muchas madres felices de este mundo.

Una prueba fehaciente de esa felicidad fue cuando Martha Buitimea tuvo el placer de ver a su hijo en la pasada Serie Mundial al servicio de los Cardenales de San Luis.

“Ella estaba encantada de la vida, muy feliz. Me dijo que ha sido el mejor regalo que ha tenido en su vida y yo también. Los dos estábamos emocionados. Me sentí apoyado por ella cuando subí al montículo en los momentos difíciles”.

“Cada vez que soy llamado al montículo en esos momentos me encomiendo, primero a Dios y luego a ella. La llamo hasta cuatro veces por semana para darle noticias en lo personal como ella me lo ha pedido”. “Quiero aprovechar este día para felicitar a todas las madres mexicanas, de Estados Unidos y latinas en general”, puntualizó Salas.

El colombiano cerrador titular de los Angels y vecino cercano de Salas en los vestidores del Angel Stadium, tiene una historia diferente y muy emotiva, cuando recuerda su infancia al lado de su progenitora.

“Me crié sin mi padre, pero como se dice por ahí, los padres se encuentran en cada esquina. Mi madre ha sido mi inspiración. He sido afortunado de tener una madre tan trabajadora que se dedicó a darme lo mejor, especialmente una buena educación, a inculcarme los buenos principios”, sostuvo el veloz taponero derecho.

“Gracias a ella y sus consejos, a la disciplina a la que me sometió, he podido tomar mis propias decisiones para diferenciar lo malo de lo bueno y eso me ha servido para llegar hasta donde estoy ahora mismo. Todo lo que he logrado se lo debo tanto a mi madre (Ena Luz Gutiérrez) como a mi abuelita, son mis dos madres”.

Al momento de elaborar esta nota, producto de una pequeña encuesta realizada en el Angel Stadium de Anaheim, Frieri luchaba para consolidarse como taponero estrella de los Angels y como siempre lo ha hecho, ha recurrido a una fuerza mental que le fue forjada por sus dos madres.

“Desde niño mis madres siempre me inculcaron que la derrota no debe ser parte de uno, que hay que luchar y tener fuerza mental. Eso estoy haciendo para que los instructores sepan que sólo paso por malos momentos”, subrayó Frieri, oriundo de Sincerín, un pueblito muy humilde cerca de Cartagena, provincia de Bolívar, que aún no disponede calles pavimentadas.

“Me siento orgulloso de haber nacido ahí y mucho más por mi madre, que ahora me ha pedido ayuda para pavimentar las calles”, confió.

Uno de los astros de las Ligas Mayores que recientemente ingresó al club élite de los 500 jonrones, comparte con los lectores de La Opinión parte de su vida al lado de su madre.

“Después de Dios está mi madre en mi carrera y en mi vida. Ella contribuyó para que fuera un hombre de bien, me dijo siempre que los estudios estaban primero, pero no dejó de respaldarme cuando decidí jugar este deporte”, manifestó el principal bombardero de los Angels.

“Celebré este día cuando estaba a su lado y ahora lo hago cuando se da la oportunidad. Hoy estaremos fuera (los Angels están de gira por Toronto), pero espero que todas las madres del mundo pasen un día feliz como deben ser todos”, subrayó.

Para el dominicano, paracorto titular de los Angels, la influencia y bendición de su madre han sido factores importantes en su carrera beisbolera.

“La madre es todo en la vida de uno, sobre todo se emprende esta carrera. Uno llega a viejo y siempre te está aconsejando. La verdad es que es una bendición tener viva a su madre. Por eso hay cuidarla y respetarla”, dijo el veloz quisqueyano que es el motor de los aureolados a la hora de montar una jugada de bateo y corrido.

“Ella reside en Baní (provincia de Peravia) donde yo nací, y la llamo casi todos los días, necesito de su bendición, siento que me acompaña por donde voy”.

El piloto comparte el comentario de su shortstop. La madre del ex receptor de los Dodgers falleció hace 31 años.

“Felicito a todas las madres y sobre todo a los que la tienen con vida, que la veneren. Hubiese querido que la mía estuviera viéndome en mis dos series mundiales (1988 con los Dodgers y 2002 con los Angels). Pero creo que desde allá arriba lo disfrutó”, dijo Scioscia como pensando en voz alta, algo que lo ha caracterizado.