Prorrusos celebran

Donetsk y Lugansk declaran su independencia tras referendo
Prorrusos celebran
El referéndum de la secesión se celebró con el objetivo de hacer que tres millones de residentes de las provincias de Lugansk y Donetsk votaran si quieren seguir formando parte de Ucrania.
Foto: EFE

DONETSK.— Los líderes prorrusos de Donetsk y Lugansk proclamaron ayer la independencia de Ucrania de estas regiones rebeldes un día después de que la mayoría de su población apoyara esta opción en sendos referendos.

Las autoproclamadas repúblicas de Donetsk y Lugansk (al este de Ucrania) anunciaron su independencia casi simultáneamente, respaldadas por los resultados “oficiales” de las consultas de autodeterminación celebradas el domingo, sin reconocimiento internacional ni tampoco del Gobierno ucraniano.

El referéndum no tiene ningún valor jurídico, aseguró Alexandr Turchínov, presidente interino de Ucrania.

“Esa farsa propagandística no tendrá ninguna consecuencia jurídica, salvo la responsabilidad penal para sus organizadores”, afirmó Turchínov en un comunicado divulgado por la Rada Suprema (Parlamento).

Un 89.7 por ciento de los votantes que acudieron a los colegios electorales de Donetsk se pronunciaron a favor de la escisión de Ucrania, cifra que asciende al 96 por ciento de los ciudadanos en la vecina Lugansk, según los datos anunciados.

El comandante de las llamadas “fuerzas armadas” de la autoproclamada República Popular de Donetsk (RPD), Igor Strelkov, anunció el inicio de una “operación contraterrorista” en respuesta a la ofensiva de Kiev contra los bastiones prorrusos.

Una orden firmada por Strelkov, que ayer se proclamó comandante de las Fuerzas Armadas de esa región insurgente, establece “llevar a cabo en el territorio de la RPD una operación contraterrorista”, informan las agencias rusas.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, consideró que los referendos separatistas celebrados sólo empeoran la situación en el país, aportando más tensión a la crisis.

El secretario general de Naciones Unidas considera “importante” que las partes firmantes -Ucrania, Rusia, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos- retomen el “espíritu” de aquel compromiso.