La llena el amor

Ana de la Reguera dice estar de nuevo enamorada, y esta vez el afortunado es un chef

La llena el amor
Ana de la Reguera asegura que sus amores pasados han quedado atrás.
Foto: Agencia Reforma
Regreso a Clases

Cirze Tinajero Agencia Reforma

MÉXICO, D.F.— Al decir la frase “tengo novio” la cara se le ilumina a Ana de la Reguera, se pone un poco nerviosa, pero sobre todo, se le dibuja una sonrisa que no puede esconder.

Apenas lleva unos meses saliendo con Mario Carbone, un chef de Nueva York, quien ha llevado a la actriz a vivir totalmente la fase de enamoramiento.

“Me enamoró su talento, es muy bueno en lo que hace, además que conmigo es muy atento. No tengo nada que esconder, él estaba soltero, yo estaba soltera y empezamos a salir”, comenta con voz entusiasta, De la Reguera. “Él es estadounidense, pero de ascendencia italiana, es un caballero”.

Aunque la protagonista de El Crimen del Cácaro Gumaro no ahondó en su nuevo noviazgo, sí aseguró que lo está disfrutando muchísimo. Y ya han quedado totalmente en el pasado sus antiguos amoríos con el periodista Jorge Ramos y el político Tomás Ruiz.

“Estoy muy feliz, enamorada, y esperando que pase lo mejor”, asevera.

La actriz actualmente es la imagen de una compañía de cosméticos por venta por catálogos, y mencionó que le encantan este tipo de negocios para las mujeres.

Incluso comentó que su mamá se dedica a algo similar.

“Mi mami hasta la fecha trabaja con una de estas empresas de multinivel de nutrición”, confiesa la actriz. “Mi familia es como cualquier otra, y cuando era joven, esto de la venta por catálogos fue un ingreso importante para nosotros, pues la mayor ganancia, como con Ésika, empresa con la que ahorita estoy se lo lleva la vendedora, no la televisora en la que se anuncia, ni el centro comercial, en el que se vende”.

Sus proyectos

En cuanto a sus proyectos profesionales, la actriz sigue haciendo diversos castings en Los Ángeles, donde reside desde hace tiempo, aunque comentó que le ha sido difícil abrirse camino por su físico.

“Me dicen que me veo muy sofisticada, creo que no han entendido que las latinas somos muy diversas y no necesariamente debemos ser más morenitas o más voluptuosas”, destaca. “Además que somos mujeres que nos preocupamos mucho por vernos y sentirnos bien”.