Niña latina gana escaño en concilio

A sus 12 años es la persona más joven en integrar un puesto de elección
Niña latina gana  escaño en concilio
Natali Cabrera, de 12 años, fue elegida para el Concejo Vecinal de Central Alameda en Los Ángeles
Foto: La OpinionAurelia Ventura

Con unos tenis Converse y unos pantalones entallados, Natali Cabrera participó ayer en su primera reunión como representante electo de Los Ángeles. A sus 12 años, ella es la persona más joven en ser parte del liderazgo de un Consejo Vecinal en esta ciudad.

Cabrera, estudiante del séptimo grado de la secundaria Animo Jefferson, desbancó a Rachel Lester, que en 2010 entró a la mesa directiva de South Robertson a la edad de 15 años.

Hija de inmigrantes poblanos, Cabrera será durante dos años representante juvenil del Consejo Vecinal de Central Alameda, en cuya jurisdicción viven casi 29 mil personas.

“La gente votó por mí porque les dije que sería un buen ejemplo para los jóvenes y que sería su voz”, dice la niña con una propiedad que le hace aparentar más edad. “Me siento realizada porque soy la más joven [en una organización de residentes] en todo Estados Unidos”, agregó.

La elección se realizó el pasado 3 de mayo. Por ella votaron 78 personas, casi el doble que su rival.

“Decidí contender para hablar por mi comunidad, para decidir qué es bueno y qué es malo”, dice la menor, cuya campaña se centró en conversar con la mayor cantidad de vecinos durante un mes.

Su hermana, Adriana, de 21 años, también es parte del grupo de Central Alameda y no duda en que verá a su hermana en un cargo de elección popular en unos años. Natali quiere ser alcaldesa de Los Ángeles. “Si ella tiene la determinación de hacerlo va a lograrlo”, asegura Adriana.

El histórico triunfo de Natali no pasó desapercibido por la Alcaldía, ni por la oficina del concejal Curren Price. “Aplaudo el increíble compromiso de Natali con su comunidad”, expresó el alcalde Eric Garcetti. “Ella nos está demostrando que nunca es demasiado temprano para empezar a participar en nuestra comunidad”, señaló por su parte Price.

Pero la victoria de Natali no fue tan fácil. De entrada, el Secretario Municipal le negó el registro y le sugirió postularse “en seis años”, cuando tuviera 18, edad mínima fijada por varios Consejos Vecinales. La niña les envió una copia de los estatutos de su grupo, que acepta a candidatos de 12 años.

“Es importante que Central Alameda tenga a jóvenes, así podemos educar a las generaciones de futuros líderes”, celebró Gracey Liu, gerente del Departamento de Empoderamiento de Vecindarios.

Natali no puede decidir sobre cómo usar los $37 mil del Consejo, pero sí tiene voz en otros asuntos.

“Cuando una persona de 12 años tiene la capacidad de decir: ‘yo sé lo que pasa en mi comunidad’, se le debe otorgar el derecho al voto”, menciona el activista Martín Terrones.

Nadie le pidió a Natali que contendiera por el cargo, dice su hermana mayor. “Sé lo difícil que es para nosotros [los jóvenes] cuando crecemos sin lo básico”, decía el mensaje de campaña de la niña.

Con la seriedad que requiere su nueva responsabilidad, Natali cree que más jóvenes participarán en sus comunidades si alguien los encamina. “Quizás necesitan más asesoría”, dice la pequeña funcionaria.