‘Escarabajos’ entran en acción

Los ciclistas colombianos apuntan firmes hacia la montaña en el Giro de Italia
‘Escarabajos’ entran en acción
Diego Ulissi celebra en el podio su victoria en la quinta etapa .
Foto: EFE

El italiano Diego Ulisi (Lampre) consiguió ayer, tres años después de la primera, su segunda victoria de etapa en el Giro de Italia al rematar en la subida a Viggiano, que coronaba la quinta, en la que el español Joaquim Rodríguez atacó en el último kilómetro.

Ulisi invirtió un tiempo de 5h 12’39” en cubrir los 203 kilómetros entre Tarento y Viggiano y precedió en la meta al australiano Cadel Evans y a los colombianos Julián Arredondo y Rigoberto Urán, los favoritos para salir airosos en la escalada de montaña.

El australiano Michael Matthews conserva la maglia rosa de líder, ahora con 14 segundos de ventaja sobre el holandés Peter Weening y 15 sobre Cadel Evans.

La jornada ofrecía el primer contacto con la montaña, con un ascenso de ocho kilómetros en Valico di Serra di San Chirico cuando se habían cubierto 130 y luego la doble subida a Viggiano, cerca del domicilio de Domenico Pozzovivo, con tramos del 8%.

Joaquim “Purito” Rodríguez, el más perjudicado en las primeras etapas irlandesas, tenía una buena ocasión para buscar la victoria y, de paso, reducir diferencias en la tabla general.

La escapada del día se formó con 11 corredores en los 10 primeros kilómetros: Elia Viviani (Cannondale), Ben Swift (Sky), Tyler Farrar y Fabian Wegmann (Garmin), Miguel Ángel Rubiano (Colombia), Tony Hurel y Bjorn Thurau (Europcar), Marco Frapporti (Androni Giocattoli), Yonathan Monsalve (Neri Sottoli), Kenny Dehaes y Tosh Van der Sande (Lotto-Belisol).

El equipo Orica-GreenEdge del líder Michael Matthews dejó hacer pero el viento en contra impidió que la ventaja pasara de los cinco minutos. A 70 kilómetros de la llegada el Katusha de Purito colaboró con el Sky, el BMC y el Tinkoff en cabeza del pelotón.

La aventura murió a 20 km de meta, aunque el alemán Thurau todavía persistió en su intento durante unos minutos más. El BMC de Cadel Evans controló la cabeza del grupo mientras arreciaba la lluvia a 15 kilómetros de meta.

Con el piso resbaladizo, los corredores tuvieron que redoblar sus precauciones en el descenso de Viggiano.