Sevilla muestra un gran temple

Gana Liga Europa a base de carácter en tiros penales
Sevilla muestra un gran temple
El arquero del Sevilla, Beto, besa el trofeo de la Liga Europa.
Foto: EFE

TURÍN, Italia.— El Sevilla se proclamó ayer por tercera vez campeón de la Liga Europa tras ganar al Benfica por 4-2 en la tanda de penaltis de la final, jugada en el Juventus Stadium de Turín, que había concluido con empate 0-0 en tiempo reglamentario y dos prórrogas de 15 minutos cada una.

Su primer título lo logró en 2006, ante el Middlesbrough inglés (4-0), y un año después frente al Espanyol, también tras la tanda de penaltis tras el empate a dos goles final. En ambos casos el torneo aún se denominaba Copa de la UEFA.

El Benfica perdió la final de este torneo por segundo año consecutivo, tras caer en 2013 ante el Chelsea inglés en Amsterdam. Ya había caído en la de 1983 ante el Anderlecht belga.

Es la primera vez desde que el Galatasaray se hizo con el título ante el Arsenal en 2000 que la final se resuelve por los penaltis tras acabar los 90 minutos y la prórroga con empate de 0-0.

El portero del Sevilla Antonio Alberto Bastos ‘Beto’ no pudo contener la emoción tras el título de la Liga Europa que ganó su equipo, obtenido en el lanzamiento de penaltis y con una actuación suya decisiva, ya que detuvo dos de los tirados por el Benfica.

“Fue la final soñada. La verdad que acabó de la mejor manera posible. Es un orgullo muy grande ser portero de este equipo”, comentó.