Gobiernos locales de California derrocharon en grande

Auditorías del contralor John Chiang encuentran que tanto el gobierno estatal como los gobiernos locales de California desperdician el gasto público
Gobiernos locales de California derrocharon en grande
Entre las inspecciones más significativas, resalta la de la ciudad de Bell, la cual puso al descubierto un uso ilegal de los dólares federales y estales y de los impuestos a la propiedad.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

Más de $8,000 millones han sido derrochados por los gobiernos locales y el estado, según las auditorías hechas por el contralor estatal John Chiang.

“Estas auditorías han servido como catalizador para una mayor transparencia y mejorar la administración de los impuestos, permitiendo transformar una oficina contable en una oficina responsable”, dijo el contralor Chiang quien se le acaba el tiempo en el cargo en noviembre próximo.

Entre las inspecciones más significativas, resalta la de la ciudad de Bell, la cual puso al descubierto un uso ilegal de los dólares federales y estales y de los impuestos a la propiedad. El contralor también encontró que la firma auditora privada contratada por Bell fue solo una tapadera por años de las prácticas contables pobres de la ciudad.

Esta investigación de la contraloría a la ciudad de Bell permitió que les regresaran alrededor de $3 millones en impuestos a la propiedad a sus residentes. Auditorías similares se practicaron en Montebello, Stockton, Hercules y Cudahi.

Vea aquí la cronología del caso de corrupción en la ciudad de Bell.

Se encontraron más de $339 millones en sobrepagos a los proveedores de cuidado de salud Medi-Cal para las personas de la tercera edad en el Sur de California. Esto provocó una completa renegociación de los contratos estatales que ahorraron al estado $352 millones.

Esta semana en Sacramento, en el comité de asignaciones fiscales se escuchará la medida AB2676, la cual de hacerse ley ampliará la autoridad del contralor para identificar más rápidamente los malos manejos fiscales. También ayudará a los gobiernos locales a conducir sus propias auditorías y revisiones independientes. De igual modo, creará consecuencias de peso para las agencias locales que fracasen en ofrecer administraciones fiscales apropiadas.​