Muere aplastado por una palmera

El fallecido se encontraba en la banqueta cuando sucedió la tragedia
Muere aplastado por una palmera
Un altar fue colocado en el lugar donde falleció el individuo.
Foto: La Opinión - Isaías Alvarado

Las autoridades identificaron al hombre que murió aplastado por una palmera en el Este de Los Ángeles el sábado por la mañana.

Su nombre era Anthony Calderón y tenía 49 años, según la Oficina del Médico Forense del condado de Los Ángeles. El resultado de la autopsia está pendiente, indicó la dependencia.

El incidente ocurrió poco después de las 8:30 a.m. del sábado en la esquina de la calle Dozier y la avenida Record. Según testigos, Calderón conversaba con un vecino sobre la banqueta, a unos pasos de la casa que alquilaba, cuando sorpresivamente se desplomó la copa de la palmera.

“Él estaba parado, platicando con la señora que vive ahí, cuando se vino [la palma]”, contó Manuel Pérez, propietario de la casa que rentaban Calderón y su madre. [Se cayó] por la voluntad de Dios, porque ni aire estaba haciendo”, mencionó Pérez.

La dueña de la vivienda donde se encuentra la palmera que colapsó no quiso comentar. “Ahorita no me siento bien para hablar”, dijo mientras ingresaba a su casa.

Un vecino contó que la palmera se había secado porque le cortaron las raíces cuando escarbaron en la propiedad, pero la dueña no la cortó porque le cobraban tres mil dólares. Algunos creen que los fuertes vientos que se sintieron en la región hace unos días habrían contribuido a su desplome.

“He visto otras tragedias en el Este, pero ninguna así”, dijo José Polanco, empleado de una empresa de servicio público que ayer reparaba algunos daños que provocó la caída de las palmas. “Habrá sido fuerte el golpe, para que se haya muerto”, agregó.

La madre de Calderón está enferma, dijo una vecina. “El señor era una buena persona, todo el mundo lo conocía y lo quería”, comentó la mujer, quien pidió no publicar su nombre.

Pérez recordó al fallecido como una persona cortés, que “no molestaba a nadie”.

Un altar con veladoras ha sido colocado en el lugar donde falleció el hombre. “Tony te amo”, escribió alguien en el tabicón de una barda.