El precio de los ‘aviadores’

Resulta que en México, especialmente en el campo educativo, abundan los "aviadores"

El precio de los ‘aviadores’
Según parece durante el "reinado" de La profesora Elba Ester Gordillo, se repartieron "aviadurias" a pasto, muchas de las cuales continúan vivas hasta la fecha.
Foto: Archivo / EFE

Burbujas

¿Usted sabe lo que es un aviador? A los que tenemos muchos años nos hace recordar a los aviadores de la Primera Guerra Mundial, quienes en unos biplanos se lanzaban al aire para combatir a otros en aparatos similares y haciendo toda clase de piruetas en el aire, la lucha terminaba cuando el adversario era derribado.

El as de los alemanes de esa época era el “Barón Rojo” Von Richthofen que pintaba en su avión pequeños avioncitos que significaban los combates ganados, y si mal no recuerdo llego hasta cerca de 80, cuando un inglés lo derribó a él.

En ese entonces les llamábamos aviadores, y se caracterizaban por tener un casco de cuero con unos grandes lentes e iban de hecho al aire libre en sus asientos, y no me pregunten porque pero en el segundo asiento, nunca en el primero.

La guerra aérea cambio drásticamente a la hora que se logro sincronizar la hélice y la ametralladora, porque los aviadores pudieron disparar de frente si necesidad de tener la ametralladora en la mano durante el combate.

Esos aviadores dieron lugar a una profesión y cambio su nombre a pilotos, quienes manejaban aviones que poco a poco se fueron modernizando y aumentando su velocidad, y que ya no servían para combates personales sino que estaban incorporados a una flotilla que participaba en la estrategia al del ejército.

Más adelante, ser piloto, especialmente en el campo comercial se volvió una profesión altamente especializada con rigurosos requerimientos de salud y de conocimientos técnicos para poder ejercerla, y así sigue estando hasta nuestros días.

Pero ya nadie los llama aviadores.

Actualmente llamamos “aviador” al que por conducto de un amigo político, un compadre, o simplemente un compromiso, recibe el nombramiento para un puesto en que le pagan sueldo y prestaciones pero al que nunca tiene que acudir.

Se podría pensar que este tipo de “aviadores” es escaso y que es un invento mexicano pero aunque es ampliamente usado en México, estoy casi seguro que eso sucede, aunque en menor escala, en todos los países del mundo en que el político puede aprovechar su posición para colocar a sus amigos en la nómina oficial.

Resulta que en México, especialmente en el campo educativo, abundan los “aviadores”, y lastimeramente, desde el nivel federal hasta en las nóminas de pequeños municipios rurales.

Según parece durante el “reinado” de la profesora Elba Ester Gordillo, se repartieron “aviadurias” a pasto, muchas de las cuales continúan vivas hasta la fecha.

Y para que las pensiones empezaran lo más pronto posible se les registró con una edad superior a la que tenían, para que llegaran a la edad requerida y a sus pensiones cuanto antes.

Así tenemos pensionados que actualmente pasan de los 105 o 110 años de edad y siguen cobrando sus pensiones, cuando en realidad son muchísimo menos viejos que eso.

El que reciban sus jubilaciones y prestaciones sin nunca haber trabajado es el colmo de la desvergüenza.

Con unas cuantas preguntas que hemos hecho nos damos cuenta que algunos de esos maestros que no trabajan, son los que usan para las manifestaciones, en tanto otros se dedican a medio educar a millones de niños. Urge eliminar a todos aquellos que no están dando clases y que son una carga para los contribuyentes .

El campo educativo no es el único en que se da este fenómeno. Casi puedo asegurar que en todas las secretarias del gobierno federal hay algunos “aviadores” y favorecidos no necesariamente por los políticos actuales, sino heredados de administraciones anteriores.

Me han asegurado, sin poderlo comprobar, que en Petróleos Mexicanos abundan quienes cobran sin trabajar, recibiendo salarios y altas prestaciones. Es posible que dado lo complejo de esa institución, los altos directivos ni siquiera estén informados de quienes son los que trabajan y quienes no. Supongo que la protección sindical los encubre.

Si este fenómeno es sabido y conocido aunque no se sepa quienes son los “aviadores”, urge hacer una limpia general en todas las dependencias del gobierno, sea este el federal o los estatales, para acabar con esta lacra que por su costo impide hacer cosas mas importantes para el país que mantener a esos zánganos.

Para cambiar lo que esta sucediendo necesitamos cambiar la mentalidad de los políticos, porque en ocasiones retribuyen los favores recibidos con “aviadurias” al sentirse con autoridad para disponer de los recursos del erario, además de que se sienten con derecho a cobijar a sus amigos o parientes.

Y hay de aviadores a aviadores; los hay en los niveles más bajos con sueldos modestos y los hay en niveles superiores donde sus sueldos han escalado según los rangos de la organización, y en estos casos se cuenta con prestaciones especiales que disfrutan igualmente los aviadores.

Es muy difícil revisar a todos en las grandes nóminas pero además, cuando se descubren a los “aviadores”, los directivos que los justifican dicen a veces que están “comisionados”.

Asimismo se dan iguales por servicio bajo un contrato que pudiera haber tenido sustento en su origen pero que se mantiene aunque los servicios ya nos estén siendo proveídos y el beneficiario sigue cobrando a través de los años.

Es importante medir y cuantificar este delito para atacarlo y asegurarnos que disminuya con el paso del tiempo hasta erradicarlo.