Buenas razones para que los niños practiquen yoga

La práctica del yoga ayudará a tus hijos a canalizar su energía saludablemente.
Buenas razones para que los niños practiquen yoga
Los ejercicios de yoga brindan numerosos beneficios tanto a nivel físico como a nivel mental y emocional.
Foto: Shutterstock

Papás y mamás buscan actividades para sus hijos que les diviertan y promuevan su desarrollo tanto físico como psíquico. El yoga infantil es una buena alternativa que combina la actividad lúdica con la relajación y armonía. A través de la práctica del yoga, niños y niñas ejercitan la respiración para aprender a relajarse, controlar el estrés, hacer frente a situaciones de conflicto, evitar la dispersión y la falta de concentración.

Los ejercicios de yoga brindan numerosos beneficios tanto a nivel físico como a nivel mental y emocional. Las posturas de yoga trabajan desde el plano exterior con la elasticidad y el tono muscular, hacia el plano interior para proporcionar control postural y mental.

Beneficios del yoga infantil

Emocionales: El yoga colabora en la reducción del estrés infantil, en el desarrollo de la memoria e imaginación y en los procesos de aprendizaje e interacción social. Los ejercicios ayudan a la canalización de energía y en el desarrollo de la autoestima de los niños y niñas. Para aquellos peques inquietos o hiperactivos les ayuda a aprender a relajarse y enfocarse. A los niños tímidos o vergonzosos les ayuda a perder el temor en público y a abrirse hacia los demás. Por esto, la planificación de la rutina de yoga debe contemplar la adaptación de los ejercicios de acuerdo al temperamento de cada quien y no ofrecer clases masivas e impersonales.

Físicos: Los ejercicios de yoga trabajan el desarrollo de los músculos motores, la flexibilidad de las articulaciones, mejoran los hábitos posturales y estimulan la circulación sanguínea. Esto ayuda a mejorar la sensopercepción que impacta en una mejor agilidad y destreza, así como en la armonización de la personalidad y el carácter a través de un equilibrio en la canalización de la energía física.

¿Desde qué edad mi hijo puede hacer yoga?

A partir de los tres o cuatro años los niños pueden comenzar con la práctica del yoga. En esta etapa los pequeños ya entienden y pueden dar respuesta a lo que se puede esperar y querer de ellos: ya cuentan con la capacidad de realizar y controlar los movimientos del cuerpo como también de responder a las correcciones.

Como señala Helen Purperhart, autora del libro “El yoga, una aventura para niños“, la práctica de los ejercicios se debe realizar a modo de juegos inspirados en los imaginarios infantiles como los animales. De esta manera, los niños no experimentarán la técnica como una obligación más y se involucrarán en la actividad lúdica con placer y compromiso.