Continúa la lucha por un seguro médico

Los inmigrantes indocumentados no califican para Obamacare
Continúa la lucha por  un seguro médico
Inmigrantes indocumentados luchan por obtener cuidados médicos en California.
Foto: SuministradaArchivo

Patricia A. González-Portillopatricia.portillo@laopinion.com

El bienestar de los inmigrantes indocumentados es un tema crítico en California.

Mientras que los defensores de salud dicen que el cuidado médico de los 1.4 millones de inmigrantes indocumentados que no califican para cobertura a través de la expansión de Medi-Cal o Covered California es un asunto importante, otros aseguran que es algo que debe terminar.

“Ellos no ven lo que uno pasa cuando nos enfermamos”, dijo Luz de la Cruz, indocumentada quien sufre de diabetes, hipertensión y colesterol. “Si somos una comunidad saludable, podremos trabajar más y aportar más a la economía, en lugar de recibir tratamiento en salas de emergencia”.

Sin embargo, un estudio publicado la semana pasada muestra que una inversión estatal “modesta” sería suficiente para ampliar Medi-Cal, e incluir a más de un millón de inmigrantes indocumentados que carecen de cuidados de prevención y que dependen de las salas de emergencia puedan atender sus necesidades médicas.

“California sería el primer [Estado] en el país en hacer que su programa de seguro de salud incluya a todos los residentes de bajos recursos y sus familias, incluyendo aquellos que son indocumentados”, dijo Laurel Lucia, analista de políticas del Centro Laboral de UC Berkeley.

El cuidado la salud para los inmigrantes indocumentados se ha convertido en un verdadero debate entre los condados y oficiales de California, cada uno con una opinión y estratégica distinta.

El Senador Ricardo Lara cree que California debe ser un estado de Salud para Todos (#Health4All), que convierte el cuidado médico en un derecho fundamental y una opción para todos, sin tomar en cuenta el estatus migratorio.

Y el gobernador Jerry Brown firmó la expansión de Medi-Cal, convirtiéndola en ley, y expandiendo un programa que depende de fondos federales para brindar cuidados médicos a californianos de bajos recursos.

Sin embargo, los críticos y grupos anti-inmigrantes creen que los 1.3 mil millones que se gastan cada año en brindar cuidados médicos a inmigrantes indocumentados como Luz de la Cruz, es un desperdicio.

“La pregunta es: ¿Debería alguien que entra a este país de manera ilegal recibir un mayor nivel de cuidado especializado, que otras personas que nacen en este país?”, cuestionó la Supervisora Judy Case del Condado de Fresno.

El estudio

Alrededor de 690 a 730 mil indocumentados californianos podrían tener acceso a cuidados de salud rutinarios y preventivos en el 2015 con sólo un aumento de dos por ciento del gasto estatal de Medi-Cal —un promedio de entre $353 a $369 millones— de acuerdo al estudio realizado por el Centro Laboral de Investigación y Educación de la Universidad de Berkeley y el Centro de Políticas de Salud de UCLA.

“Dos por ciento del presupuesto estatal de Medi-Cal es una cantidad pequeña para invertir con el fin de brindar cuidados médicos a un grupo que contribuye $2,000 millones anuales en impuestos y que representa el nueve por ciento de nuestra fuerza laboral”, afirmó Dylan H. Roby, profesor asistente de UCLA, quien es co-autor del estudio y líder del proyecto CalSIM, que calcula el impacto de la Ley del Cuidado de Salud en California.

El apoyo

Mientras los legisladores debaten sobre el cuidado de salud de inmigrantes, algunas organizaciones comunitarias y defensores de salud realizan eventos para pedir a sus líderes que amplíen los cuidados médicos accesibles para indocumentados.

En Fresno continúa la lucha por mantener los cuidados médicos para los residentes indocumentados. El mes pasado, un juez dictaminó que el condado no debe pagar esos gastos y el debate continúa.

La Supervisora Judy Case, del Condado de Fresno, considera que la comunidad indocumentada la tiene “muy fácil” cuando se trata de cuidados médicos.

Las palabras de Case son bastante duras para el condado de Los Ángeles, una región que provee a los residentes sin seguro médica una clínica comunitaria para obtener servicios de salud preventivos, de salud mental y otros cuidados básicos.