Proponen un ‘Acto de amor’

Lanzan campaña para ayudar a niños que cruzan solos la frontera

WASHINGTON, D.C.— Ayudado por “coyotes” en su reciente travesía desde Guatemala hasta la frontera sur de EEUU, “Brandon” tuvo que pasar muchos peligros antes de reunirse con su madre, su padrastro y sus hermanos en Nueva York.

El ahora estudiante del Colegio de Tecnología de Nueva York, contó con la ayuda legal gratuita de grupos como “Kids in Need of Defense”, que buscan frenar la crisis de las decenas de miles de niños y jóvenes que cruzan solos e ilegalmente la frontera hacia EEUU.

Pero otros no logran cruzar la frontera en el primer intento o encuentran nuevos problemas en su país adoptivo.

Por ello, el Servicio Luterano para Inmigración y Refugiados (LIRS) lanzó ayer en Washington la campaña “Acto de amor” (Act of Love), para pedir que EEUU atienda la crisis humanitaria de estos niños con más recursos, en vez de la deportación o demoras en albergues temporales.

“Tenemos que trabajar juntos para encontrar soluciones, porque este problema no va a desaparecer de la noche a la campaña”, dijo en entrevista David Vásquez, un reverendo luterano de Decorah, Iowa, que trabajó con las comunidades afectadas por la redada contra trabajadores indocumentados en Postville en mayo de 2008.

Como parte de LIRS, los organizadores pidieron al presidente Barack Obama y a los principales líderes del Congreso fondos de emergencia para ayudar a los niños; mejores protecciones para garantizar su bienestar, y acciones conjuntas con las comunidades de fe, la ONU, grupos no gubernamentales, y los países de donde provienen los niños, principalmente México y Centroamérica.

Arturo Mutijima, oriundo de Kenya y criado en Alemania, se graduará en las próximas semanas de una secundaria en Baltimore (Maryland) y vivió en carne propia la zozobra de llegar solo a un país, sin conocer el idioma y la cultura.

“Esta campaña es muy importante, porque la manera en que hemos venido respondiendo como país a esta crisis, con albergues temporales, no es la más adecuada. Los niños merecen soluciones permanentes que les permitan llevar una vida normal y tengan un futuro prometedor”, dijo Mutijima.

Ante el creciente número de niños que cruzan sin la compañía de un adulto, el secretario de Seguridad Nacional, Jeh Johnson declaró recientemente un estado de alerta número cuatro, similar a la emitida durante un huracán, para disponer de recursos para ayudarlos.

Las autoridades de salud abrieron la semana pasada un albergue para hasta mil niños en la base aérea de Lackland, en Texas, hacia donde serán trasladados por aire y tierra.

Para Vásquez, la apertura del albergue temporal en Texas es apenas una “curita” frente a una crisis insostenible.

“No podemos tenerlos amontonados allí. Claro que necesitan un espacio, y el secretario Johnson reconoce que no es algo apropiado para estos niños a largo plazo “, dijo Vásquez, cuyo grupo ha ayudado a más de 500 mil migrantes y refugiados en EEUU desde hace 75 años.

Se calcula que este año, unos 60 mil niños cruzarán ilegalmente la frontera hacia EEUU sin un adulto —ese número podría duplicarse en 2015— y, al igual que en otros años, lo hacen para escapar de la pobreza, las drogas y la violencia en sus países. En el año fiscal 2012, la cifra fue de 24,481, casi todos de México y Centroamérica.

“EEUU le dice a otros países que tienen que aceptar refugiados, pero en nuestro propio país no somos capaces de mejorar la ayuda a estos menores de edad… es una situación difícil, no es gratis, requiere recursos, pero EEUU puede absorber a 100,000 niños con necesidades humanitarias”, dijo en entrevista Michelle Brané, directora del programa de Derechos de los Migrantes de la Comisión de las Mujeres para Refugiados (WRC), un grupo que lleva más de una década ayudando a niños en estas condiciones.