Los narcocorridos dejan de ser prioridad

Sus máximos exponentes han regresado a lo romántico
Los narcocorridos dejan de ser prioridad
Gerardo Ortiz incluyó muchos temas románticos en su último disco “Archivos de mi vida”.
Foto: Archivo

Los narcocorridos, como tal, dejaron de ser la prioridad de muchos de sus intérpretes.

Ahora, esos que cosecharon su éxito cantándolos, han tenido que incluir temas que aluden más al amor que al narcotráfico.

No por miedo, por necesidad.

Los narcocorridos perdieron el furor que durante 2009 y hasta 2012 mantenían en el gusto del público. En parte, porque como cualquier género de manera natural su estancia, aunque permanente, es cíclica.

Pero también, porque los máximos representantes de este estilo musical se dieron cuenta que apostarle a los temas románticos, también les daba éxito.

Gerardo Ortiz llamado “El rey del corrido”, nunca había incluido tantos temas románticos como en su último disco “Archivos de mi vida”. Una producción que además de éxito, le permitió montar una gira por varios estados mexicanos y llegar a un público diverso, que gusta más de lo romántico que de los narcocorridos, aunque sin duda, temas como “Dámaso” o “El licenciado”, sean de los más aplaudidos.

Cada año en la música regional mexicana surge un nuevo talento.

“En la música regional todos los años surgen nuevos nombres”, argumentó Leila Cobo, directora ejecutiva de Contenido Latino y Programación de Billboard. “Es de los géneros que siempre tiene nuevas caras”.

Sin embargo, hasta el año pasado, su intérprete ya no fue un cantante de narcocorridos. Luis Coronel, un joven de apenas 18 años irrumpió a este género, con un tema que nada tenía que ver ni con las balas ni con los narcotraficantes.

2013 fue el año del joven nacido en Arizona. A pareció nominado en varias de las premiaciones más destacadas de la música latina, en la categoría de Revelación del año.

Otro de ellos es El Dasa, quien también ha ganado varios reconocimientos como Revelación del año y sus interpretaciones no son sobre narcocorridos.

“Yo no canto ni cantaría corridos. No porque tenga miedo sino porque es algo que no siento (interpretar)”, confesó el joven de 24 años.

Los narcocorridos perdieron fuerza, no porque hayan dejado de gustar al público ni por miedo a sufrir algún atentado, sino porque sus intérpretes presentaron otras opciones.

A pesar de que en México han asesinado a unos 50 intérpretes de regional mexicano desde 2006, sus mayores exponentes dicen no temer a estar entre las víctimas.

Al sinaloense Regulo Caro, quien se dio a conocer cantando ese estilo musical, lo han tenido que promocionar con temas románticos.

“Siempre me ha gustado el romanticismo y no es que se me imponga incorporarlo (en sus discos), lo hago por convicción… en la radio y la televisión siempre hay restricciones… pero la gente sigue pidiendo mucho los narcocorridos en las presentaciones en vivo”, comentó el cantante de “Voy a pistearme el dolor”.

El mismo Tito Torbellino, quien fue acribillado el jueves pasado, aunque fue escalando fama cantando narcocorridos, tuvo mayor reconocimiento cuando hizo dueto con Espinoza Paz, con el tema “Te la pasas”.

Poncho Lizárraga, líder de Banda El Recodo de don Chuy Lizárraga, dice que los narcocorridos fuertes y agresivos ya no son como hace cinco años.

“Hubo una corriente de narcocorridos o corridos alterados muy fuertes pero eso ha bajado, los corridos están tomando otro sentido, están volviendo a su cauce original”, comentó Lizárraga.

Banda El Recodo, aunque siempre ha incluido corridos en su repertorio, es de las pocas que ha superado las diversas tendencias musicales en el género regional mexicano, sin embargo, pese a ello ha mantenido su esencia –aunque haya variaciones en su sonido musical- y le sigue apostando al romanticismo.

Su tema “Vas a llorar por mi” de su más reciente producción “Haciendo historia”, les ha colocado nuevamente entre los favoritos.

lucero.amador@laopinion.com