Despachan a Roger Federer

Queda a mitad de camino en Roland Garros; Djokovic avanza sin sudar
Despachan a Roger Federer
Roger Federer no oculta su frustración después de perder un set en las postrimerías de un encuentro que él estimó como 'horrendo'.
Foto: EFE

PARÍS (EFE).— El suizo Roger Federer no pudo alcanzar sus décimos cuartos de final consecutivos en Roland Garros y sucumbió ante el tenis ascendente, descarado y agresivo del letón Ernests Gulbis, mientras que el serbio Novak Djokovic aplastó al francés Jo-Wilfried Tsonga casi sin sudar.

En el cuadro femenino, el susto lo dio la rusa Maria Sharapova, finalista del año pasado y ganadora del anterior, que estuvo a punto de caer contra la australiana Samantha Stosur, a quien acabó derrotando por 3-6, 6-4, 6-0.

El torneo, que desde su primera ronda había perdido al número 3 del mundo, el suizo Stan Wawrinka, vio partir al número 4, que a sus 32 años comienza a dejar signos de fatiga tenística. Cayó por 6-7 (5), 7-6(3), 6-2, 4-6, 6-3.

Tras haber sumado la primera manga en una remontada de calidad, Federer desperdició dos bolas para anotarse la segunda, lo que hubiera sido una losa para el letón de 25 años.

Pero un “smash” fallado por el helvético dejó escapar vivo a un Gulbis que, desde ese momento, se le subió a las barbas. Hasta que lo venció.

El letón, reputado hasta ahora más por sus declaraciones fuera de la pista, parece querer comenzar a explotar el talento que atesora.

Cuando en 2008 alcanzó por vez primera en su carrera los cuartos de final de Roland Garros, Gulbis acaparó halagos y se creyó el rey del mundo.

Así que apenas entrenaba y lo fiaba todo a su talento, que tiene mucho.

Pero los resultados se resintieron y el letón, hijo de un adinerado empresario de su país, se desplomó en la clasificación de la competencia.

Pero en los últimos meses su actitud hacia el tenis ha cambiado y, aunque sigue siendo una figura atípica en un mundo acostumbrado a lo políticamente correcto, vuelve a confiar en el trabajo para potenciar su talento natural, demostrado más de una vez.