Nuevos fiscales de L.A.: Educadas, bellas y exitosas latinas hijas de inmigrantes

La mayoría de los nuevos fiscales son mujeres, cuatro de ellas latinas, hijas de inmigrantes
Nuevos fiscales de L.A.: Educadas, bellas y exitosas latinas hijas de inmigrantes
Erika Sandoval, Claudia Martin y Cynthia González (de izq. a der.) trabajarán con residentes para abatir el crimen.
Foto: Aurelia Ventura / La Opinión

El procurador Mike Feuer presentó a los once nuevos fiscales de barrio de la ciudad, la mayoría de ellos mujeres, cuatro de ellas latinas, hijas de inmigrantes.

“Estos fiscales lucen como Los Ángeles y hablan como Los Ángeles. Hablan español, coreano, ruso y armenio”, dijo Feuer al dar a conocer a los fiscales que trabajarán en los vecindarios. Solo tres de los once, son hombres.

“Más que fiscales serán solucionadores de problemas”, precisó.

Los nuevos fiscales estarán incrustrados dentro de la comunidad, trabajando de cerca con escuelas, concejos vecinales, asociaciones de residentes y propietarios, cámaras de comercio y otras organizaciones cívicas.

Pero también con agencias del orden para atender asuntos que afecten a la comunidad tales como vandalismo, grafiti, tiraderos de basura ilegales, violencia doméstica, pandillas, prostitución, violaciones a los códigos y cualquier cosa que afecte la calidad de vida.

Cuando Feuer tomó posesión de la oficina, el programa de los fiscales de barrio se había suspendido debido a los problemas presupuestales de la Ciudad. Pero en un año logró duplicarlos para sumar un total de 16.

“Vamos a tener un fiscal por cada una de las 21 divisiones de la policía de la ciudad”, puntualizó.

Las cuatro latinas nombradas son Verónica de la Cruz-Robles asignada a la división Olympic.

Cynthia González trabajará en la división Hollenbeck. Claudia Martin en el Oeste de Los Ángeles y división Pacific, y Erika Sandoval en la División Newton.

Las cuatro latinas fiscales de barrio tienen historias inspiradoras. Hijas de padres inmigrantes mexicanos fueron las primeras en graduarse de la universidad.

“Cuando vi el anuncio de que buscaban fiscales de barrios, salté de emoción, y grité ese trabajo es mío”, dijo Cynthia González, quien creció en El Monte expuesta a pandillas, crimen y violencia.

Pese a ello, logró alcanzar un doctorado y trabajaba en Boston como defensora pública. “A mi me dejó marcada algo que pasó cuando siendo niña, se escucharon balazos afuera de mi casa. A la mañana siguiente, mi padre encontró una ventana rota de su auto pero no se atrevió a denunciar por su estatus migratorio”, comentó. Para González su trabajo le dará la oportunidad de cerrar ese vacío que hay entre la comunidad y las agencias del orden.

“Nos vamos a encargar de crear confianza entre los vecinos para que se animen a denunciar, y vamos ayudarlos a levantar la queja, y a que se abra un proceso y se formule cargos contra los agresores en la comunidad”, explicó, por su parte, la nueva fiscal de barrios Claudia Martin.