Gerardo Ortiz, precavido, no le teme a las amenazas

Gerardo Ortiz dice que las amenazas de muerte son las consecuencias de quien le canta a la realidad
Gerardo Ortiz, precavido, no le teme a las amenazas
Gerardo Ortiz regresó a México este año tras el atentado que sufrió en 2011.
Foto: Especial para La Opinión - René Miranda

No es que Gerardo Ortiz ignore las amenazas en su contra; simplemente no lo paralizan.

El llamado “Rey del corrido”, asegura que no le afectan y que esas manifestaciones son parte del gaje de quien le canta a la realidad.

“No me afecta porque el género del corrido siempre va a tener de qué hablar por la violencia, por las historias… pero no deja de ser música”, explica. “Pero la verdad, prefiero ser un artista único que hable la realidad a estar cantando música que no tiene mucho sentido”.

Ortiz llegó el jueves —bien custodiado— a Los Ángeles directo desde México, donde ha tenido una intensa gira de presentaciones, para apadrinar el lanzamiento oficial del show Chiquibaby de la estación radial La Raza.

Hace unos días fue amenazado públicamente en Tijuana con una narcomanta. Pero esas amenazas, o “comentarios negativos” como él los llama, no le son extraños. Hace tres años fue víctima de un atentado en el que murieron su primo, que era su representante, y el chófer.

“Yo creo que los corridos tienen una adrenalina que transmite demasiado en el escenario, como otros géneros, igual que René de Calle 13, que habla tanto de política, y esas letras son las más importantes”, comentó el intérprete de Mujer de piedra.

Cuando a Ortiz se le hacen preguntas difíciles, les hace frente. No responde con plena claridad, pero tampoco se detiene mucho en pensar lo que va a decir.

Acepta alguna que otra sugerencia de su personal ante las preguntas sobre su opinión del asesinato del también cantante de narcocorridos, Tito Torbellino, de la cancelación de varios conciertos de quienes los cantan en México y de las amenazas.

“Ojalá todo mundo fuera bueno… Todo el tiempo hay que tener en cuenta eso y es de los consejos que le doy a mi hermano Kevin: no todos son buenos y todo el tiempo hay que tomar esa precaución”, añade.

A sus 24 años de edad, Ortiz es, indudablemente, una referencia casi obligada cuando se habla del tema de narcocorridos, para bien o para mal.

“La verdad uno no puede darle reversa. No es como los carros”, explica. “Pero yo siempre pienso adelante y para ese tipo de comentarios o comentarios negativos, como siempre lo he comentado en mis páginas de redes sociales, llegan y ya no vuelven a regresar. El que me ponga un mensaje negativo lo bloqueo y tan tan. La gente que está conmigo y los que me apoyan aquí los puedes ver”.

Este año volvió exitosamente a México, tras el atentado que sufrió, con 16 fechas en las ciudades más importantes.

“Todos piensan que la gira en México fue de un día a otro, pero nos llevó un año de preparación. Primero grabamos una producción para México”, detalló el cantante en referencia al primer disco Archivos de mi vida, donde más ha incluido temas románticos.