Misoginia del reggaeton en carne viva

Tres jóvenes fotógrafos colombianos alertan, de manera cruda, sobre los contenidos sexistas del reggaeton.

La pregunta a hacernos es: ¿somos verdaderamente conscientes sobre el tipo de música que escuchamos?
La pregunta a hacernos es: ¿somos verdaderamente conscientes sobre el tipo de música que escuchamos?
Foto: Lineyl ibañes

El reggaeton: hay a quienes les encanta, otros que no lo soportan y varios tantos a quienes les es irrelevante. Sin embargo, más allá de la calidad (o falta de ella) del género musical que nació en Panamá en la década de los 70’s y se popularizó en los 90’s, con Puerto Rico como casa oficial, lo que sí es una realidad es el corte misógino de sus líricas.

“Ocho de cada 10 mujeres que escuchan reggaeton se sienten maltratadas por el mismo”, dice una estadística publicada en la página de Facebook de “Usa la razón, que la música no degrade tu condición”, una impactante campaña visual contra las líricas del reggaeton.

Alejandra Hernández, Lineyl Ibáñez y John Fredy Melo, tres fotógrafos colombianos, están detrás de “Usa la razón’, que con crudas imágenes ilustra, de manera literal, partes de las letras de algunos temas populares de reggaeton. “La crítica va dirigida a los contenidos de las canciones que solo dejan a las mujeres como objetos sexuales, que no solo en las letras son agredidas, sino que además en los videos son usadas como símbolos de sexo que dan más ‘publicidad’ a sus videos”, escribió Ibáñez en su cuenta de Facebook.

Mientras que la popularidad del género se traslada de la “vieja guardia” de artistas como Don Omar (ganador de 7 premios Grammy) a las nuevas figuras como el colombiano Maluma, de 17 años, y parece no estar cercano a extinguirse, países como Cuba prohíben este tipo de música por considerarla “vulgar y mediocre”.

El mensaje de “Usa la razón” cuya página de Facebook tiene menos de 2 meses de vida y cuenta con más de 8,000 seguidores, es claro: el reggaeton es ofensivo y denigrante con las mujeres, tiene alto contenido machista y no aporta a desarrollar espacios sociales y culturales constructivos e igualitarios. Más allá de los gustos o disgustos, la pregunta queda abierta: ¿hay una verdadera conciencia sobre el tipo de música que se escucha y las consecuencias que trae? Puedes informarte más sobre esta campaña siguiendo #UsaLaRazon en Twitter y Facebook.