Colombia apuesta por la paz de Santos

Juan Manuel Santos ganó la reelección con el apoyo de la izquierda

Colombia apuesta por la paz de Santos
Juan Manuel Santos, celebra luego de que fuera reelegido con un 50.93 % de los votos.
Foto: EFE

Colombia reeligió como presidente a Juan Manuel Santos para los próximos cuatro años, en un espaldarazo al proceso de paz iniciado por el dirigente de centro-derecha a finales de 2010. Con el 99.9% de los votos escrutados en un tiempo récord, el candidato de la Unidad Nacional (Partido de la U, Partido Liberal y Cambio Radical) obtuvo el 50.9% de los votos (7.813.115), frente al 45% (6.903.813) del dirigente uribista Óscar Iván Zuluaga.

“Es el momento de unirnos todos en la búsqueda de la paz, ése fue el mandato que expresaron hoy los colombianos… El mensaje es también para las FARC y el ELN, y es claro: éste es el fin de 50 años de violencia y el comienzo de una nueva Colombia con más libertad y más justicia social, en paz consigo misma”, enfatizó Santos en su primer discurso al país, con la palabra paz pintada en su mano, rodeado de niños vestidos de blanco y con pequeñas palomas blancas de papel.

El presidente reelegido aseguró haber recibido el mensaje de lo que votaron en su contra: “Ésta no será una paz con impunidad, será justa. Tendremos que dar pasos difíciles para asegurar que no sólo sea justa, sino duradera. Y voy a necesitar el apoyo de todos los colombianos para lograrlo”.

Santos consiguió remontar así la desventaja que sufrió en la primera vuelta de mayo, gracias a una abrumadora campaña en apoyo al proceso de paz, incluso utilizando sin rubor fondos públicos.

También contó con el apoyo directo del izquierdista Polo Democrático (casi dos millones de papeletas en mayo), de la mayoría de los dirigentes del Partido Verde (un millón de votos), incluso de 40 parlamentarios del Partido Conservador, cuya candidata se sumó a la alianza de Zuluaga.

Del lado del presidente reelegido también se situaron gran parte de los empresarios, muchos intelectuales, organizaciones sindicales y sociales y los grandes medios de comunicación.

“Hemos dado una batalla llena de idea, enfrentando todo tipo de obstáculos y a la maquinaria estatal”, destacó Zuluaga en su discurso de reconocimiento a Santos. El dirigente se mostró “muy orgulloso de haber sido el candidato del uribismo”.

La batalla de Bogotá, tal y como se esperaba, fue trascendental para el triunfo santista. La ciudad se volteó contra Zuluaga, pese a que la había votado en primera vuelta. La capital compensó con su peso el apoyo masivo que el candidato del Centro Democrático obtuvo en Antioquia, el territorio de su padrino político, el expresidente Álvaro Uribe.

También fue trascendental el incremento de votos en la costa, territorio de pequeños caciques políticos donde abunda la mermelada (pagos económicos y dádivas políticas), que se abstuvo en mayo y que hoy apoyó al presidente. En total, más de dos millones de personas, que no habían acudido a las urnas en primera vuelta, sí lo hicieron esta vez.

Comenzó su carrera política en Londres en 1972 como representante de Colombia ante la Organización Internacional del Café y a su regreso fue subdirector de El Tiempo.

En 1991 fue designado por el liberal César Gaviria ministro de Comercio Exterior y, durante el Gobierno del conservador Andrés Pastrana (1998-2002), ejerció como titular de Hacienda.

En 2004 se apartó del liberalismo para respaldar a Uribe y se sumó al Partido de la U, la fuerza que ganó las elecciones en 2006 y 2010, al que hoy sigue perteneciendo.

Aficionado a las apuestas y adicto al poder, Santos es arriesgado y lo demostró abriendo un diálogo de paz con las FARC a sabiendas de que tendría muchos detractores.

También recompuso las relaciones con Ecuador y Venezuela, rotas durante el Gobierno de Uribe, y congeló un convenio militar con EE.UU. por el que se iba a poner a disposición de ese país siete bases militares. Aún así, cerró el Tratado de Libre Comercio con la Administración de Barack Obama.

Entre sus iniciativas está la Ley de Víctimas y Restitución de Tierras, que rubricó en 2011 junto al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, y el Marco Jurídico para la Paz, base legal para estructurar el postconflicto.

Santos es un gran conocedor de los entresijos políticos, ha gobernado con el apoyo de prácticamente todos los partidos y con la única oposición de Uribe, quien le ha acusado de “castrochavista” y ahora, en esta campaña, de usar dinero del narcotráfico.

Y la izquierda ahora es su aliada en la segunda vuelta electoral.

Casado con María Clemencia Rodríguez y padre de tres hijos, Santos es doctor en Leyes, estudió Economía y Administración de Empresas en la Universidad de Kansas, Economía y Desarrollo Económico en la Escuela de Economía de Londres y Administración Pública en Harvard, además de Periodismo.

El presidente y candidato es autor de varios libros, entre ellos “La Tercera Vía: una alternativa para Colombia”, que escribió junto al exprimer ministro británico Tony Blair.