El ilustrador de la corte

Un latino retrata a los criminales famosos cuando estos llegan a los juzgados

El ilustrador de la corte
Bill Robles, ilustrador de la corte, con algunas de sus obras.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

Fecha: 1970. Juicio por el asesinato de siete personas en un desierto de California. El acusado, Charles Manson, salta hacia el juez. “¡Alguien debería cortar tu cabeza!”, le grita. Por primera vez, actúa sin tapujos.

Bill Robles, entonces un inexperto ilustrador en las cortes, presenció el arrebato del líder del grupo La Familia Manson y lo plasmó en papel y lápiz. “Tuve que congelar ese instante, encapsularlo”, cuenta.

Al finalizar la audiencia, él entregó a la estación de televisión CBS, su primer empleador en ese oficio, una de las imágenes más representativas del arte de los dibujantes en los tribunales: la de Manson avanzando hacia el juez con los brazos extendidos, mientras un agente lo sostenía por la cintura.

Así inició la prolífica carrera de Robles, quien ha elaborado retratos en los procesos judiciales de Michael Jackson, O.J. Simpson, Lindsay Lohan, Roman Polanski y recientemente el de James Holmes, sospechoso de asesinar a 12 personas y herir a otras 70 en un cine en Aurora, Colorado.

Durante 43 años, su trabajo, premiado en un par de ocasiones, ha sido una ventana de lo que ocurrió en cientos de casos de alto calibre, en muchos de los cuales no se permite el ingreso de cámaras fotográficas o de televisión. “Todos son diferentes y cada uno ha sido muy interesante. Todos han sido noticias importantes, lo que me ha emocionado”, dice el residente del oeste de Los Ángeles.

Hijo de un mexicano y una libanesa, Robles recuerda en particular el juicio por abuso de menores contra Jackson en Santa María, en 2005. Tuvo 22 clientes, medios nacionales y extranjeros, en las audiencias del proceso — que duró cuatro meses y medio — porque se prohibió el acceso a cámaras de TV.

“Fue mi juicio más difícil […] Debía hacer dos dibujos, correr al centro de prensa para que los filmaran y regresar en quince minutos”, recuerda. “Nunca lo he olvidado”.

Uno de sus dibujos incluso llamó la atención del fallecido “Rey del Pop”. En este aparecía Jackson de pie, junto a sus dos abogados, mientras entraba el jurado a la corte. Jackson vio la ilustración en la televisión y le pidió una tarjeta de presentación. Nunca le compró nada.

Ese fue el año más lucrativo de Robles. Ganó alrededor de $250 mil. “Fue mucho dinero, pero también tuve que pagar muchos impuestos”, dice entre risas. “Desearía ganarlos ahora”. Ríe aún más.

Su tarifa es de $400 por dibujo para las estaciones locales de TV y de $500 para las nacionales. También realiza ilustraciones para revistas, agencias, compañías y particulares.

Lo malo de este oficio, dice, es que no siempre hay juicios que ameriten un dibujante cada día.

El último que cubrió de inicio a fin fue la demanda de la madre de Jackson, Khaterine, contra la empresa AIG, a la que ella acusaba de ser responsable de la muerte del cantante, en 2009.

Varios dibujos de Robles, incluido el del furioso Manson (que adorna la portada), son parte del libro “El juzgado ilustrado: 50 años de arte en la corte”, que se publicó recientemente.

Profesor en la escuela Los Angeles Trade Technical College desde hace 24 años, él dice que la tecnología ha sustituido al talento y recomienda a los interesados en este oficio no dejar de dibujar a mano.

“Debemos regresar a lo básico”, aconseja.