Albergue de menores migrantes llega al tope en Ventura

Base Naval de Ventura con niños migrantes alcanza su capacidad
Albergue de menores migrantes llega al tope en Ventura
La financiación de la estadía y las actividades de los menores corre a cargo del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DDHS), entidad responsable de su cuidado hasta que los procesos de inmigración sean completados.
Foto: Suministrada

Hace 10 días la Base Naval de Ventura, en California, abrió sus puertas para recibir a menores inmigrantes indocumentados. Se espera que las instalaciones llegen a alcanzar el límite de capacidad con 575 menores.

El éxodo de cientos de menores migrantes a los Estados Unidos desde Centroamérica continúa creciendo. Organizaciones defensoras de inmigrantes buscan apoyar a migrnate mientras otras opuestas a la inmigración piden que el gobierno solucione el problema.

“Estos son niños que necesitan ambientes positivos en instituciones donde les puedan dar apoyo y servicios adecuados para su situación”, dijo Martha Arévalo, directora ejecutiva del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN)”, según la agencia EFE.

Esta es una crisis que tenemos que necesita una respuesta humanitaria y no campamentos en bases militares”, criticó la activista.

El cónsul general de Guatemala en Los Ángeles, Pablo César García, visitó ayer la Base Naval de Ventura en Port Hueneme, al noroeste de Los Ángeles, para verificar las condiciones en que se encuentran los menores allí alojados.

Por su parte, representantes de la Base Naval, han explicado que al ritmo en que han estado recibiendo los menores indocumentados desde cuando llegó el primer grupo el pasado 6 de junio, creen “que la capacidad del albergue se llenará este martes“.

El comandante de la Base, el capitán Larry Vásquez, señaló que el impacto de los menores “en la misión de la Armada Naval es mínima y manejable”, durante el tiempo estimado de cerca de cuatro meses que se espera durará el alojamiento.

La Base destinó un edificio en Port Hueneme para alojar a los indocumentados, independizándole del resto de las instalaciones con una cerca para prevenir que los menores se extravíen en la enorme base militar que cuenta con tres instalaciones distintas y una población de más de 19 mil personas, según la información oficial.

Según informó Vance Vasquez, portavoz de la Base, los niños están separados de las niñas y duermen cada uno en una cama, disponen de servicios higiénicos y realizan diferentes actividades durante el día.

La financiación de la estadía y las actividades de los menores corre a cargo del Departamento de Salud y Servicios Humanos (DDHS), entidad responsable de su cuidado hasta que los procesos de inmigración sean completados.

No obstante, esta solución temporal no satisface a los partidarios de un control más estricto en la inmigración ilegal en el país.

“Dos años atrás la administración Obama emitió un paquete de memorandos delineando las prioridades de inmigración incluyendo la Acción Diferida y permisos de trabajo para inmigrantes ilegales que vinieron al país siendo niños“, señaló NumbersUSA, una organización no lucrativa que busca “niveles más bajos de inmigración”, en una carta dirigida a los legisladores federales.

Alegando que además este año la administración de Obama reportó “estar evaluando preferencialmente prioridades de control que últimamente protegerían a casi todos los inmigrantes ilegales que viven en los Estados Unidos de ser deportados”, la organización cree que como resultado de esas informaciones, el aluvión de menores indocumentados.

“Esas acciones han sido informadas en países al sur de nuestra frontera y miles de niños han decidido que ahora es el momento para venir a los Estados Unidos ilegalmente”, alega la organización.

Para Arévalo, uno de los servicios más importantes que se les debe ofrecer a los menores indocumentados es el de la ayuda legal.

“Esperamos que parte de los $2000 millones de dólares que el presidente está pidiendo al Congreso, se inviertan también en ofrecerles servicio de representación legal a estos niños”, pidió la activista.

Otra figura política descontenta con la situación es la gobernadora de Arizona, Jan Brewer.

“Los ciudadanos exigen, y también lo deberían hacer los medios, la razón por la cual este ingreso masivo de ilegales cruzando y el costo para los contribuyentes por tener que lidiar con la crisis creada por el presidente”, reclamó la gobernadora.

Se quejó también en un comunicado de que cientos de menores fueron transportados desde Texas hacia su estado sin haber sido consultada.

“Esta es una crisis que es creación del gobierno federal y el hecho de que las fronteras permanezcan sin asegurarse, ahora aparentemente en forma intencional, mientras esta operación continúa avanzando a todo vapor, es deplorable”, concluyó.