Consejos para mejorar la alimentación familiar

Cambiar los hábitos alimenticios de tu familia requiere creatividad.
Consejos para mejorar la alimentación familiar
Cambiar los hábitos alimenticios de la familia tomará tiempo, pero vale la pena.
Foto: _MG_4083 por Paul Bettner, disponible bajo Licencia de Atribución en http://www.flickr.com/photos/paulbettner / 182140719/

Comer sano no debe significar tortura para nadie, a pesar del terror que sentíamos al escuchar decir a nuestras madres: “¡Pero te deberás comer toda tu verdura!”, ¿cierto? Afortunadamente, las épocas han cambiado y es posible modificar los hábitos alimenticios de la familia de manera sutil e inteligente pero firme a la vez. Aquí te dejo estos consejos que te funcionarán de maravilla.

Cambiar los hábitos familiares y alimentarse sanamente

  • No obligues a nadie a cambiar de la noche a la mañana: Si tu pareja e hijos están habituados a los alimentos azucarados o grasosos, no intentes quitarlos de su plato de un día para otro. Esto sólo generará disgusto y rechazo a los nuevas opciones que les presentes.
  • Añade frutas y verduras a la dieta de la familia: A todos nos encanta comer pizza o pollo frito de vez en cuando. Combina entonces este tipo de comida con suficiente jitomate, ajo, brócoli, cebolla, zanahoria, betabel y otras verduras. Acostumbra también a tus hijos al yogurt natural y a las frutas como forma de postre.
  • Usa tu ingenio y creatividad: Comer sólo manzanas todos los días (una de mis tristes memorias de infancia) es en verdad muy aburrido. Por lo tanto, sé creativa y prepara licuados de fresas con avena, ensaladas de frutas con una gran variedad de ellas y añade limón y chile en polvo a los vegetales. Tu familia se enamorará de estos deliciosos sabores cada vez más.
  • Elige las opciones más sanas: Cambia paulatinamente lo frito por lo asado, las palomitas para microondas por las caseras y los refrescos embotellados por los jugos naturales. Por supuesto, un postre de vez en cuando está permitido, pero la clave está en combinar lo más sano con aquello que no lo es tanto, sin prohibir tajantemente ningún platillo.
  • Coman despacio y sólo cuando tengan hambre: Acostumbra a los tuyos a comer lentamente y saborear cada bocado. Alimentarse no sólo es una necesidad, también es un placer. Así mismo, vigila si tus hijos o esposo comen por nervios o ansiedad y busquen una solución. Las botanas sanas en esos momentos son una excelente alternativa (frutos secos, por ejemplo).