Entrenamiento transfronterizo

Bomberos de LA entrenan a grupo de apagafuegos de México
Entrenamiento transfronterizo
Los bomberos mexicanos vinieron a conocer nuevas técnicas de rescate, de combate de incendios y de primeros auxilios, así como las herramientas más modernas en el oficio.
Foto: La Opinión - J. Emilio Flores

En alguna autopista ocurrió un aparatoso accidente y hay una víctima atrapada dentro de un auto. Cada minuto es vital para el herido. “Este carro está prendido”, alerta Óscar Pérez, un bombero de El Monte. “Vemos al paciente ¿Cómo podemos llegarle? Necesitamos un plan”, continúa.

Este percance no es verdadero, sino parte de la capacitación que desde el domingo reciben 25 bomberos provenientes de 14 ciudades de México.

Vinieron a conocer nuevas técnicas de rescate, de combate de incendios y de primeros auxilios, así como las herramientas más modernas en el oficio.

Para algunos ha sido la primera ocasión que practican con coches reales o que sostienen las “quijadas de vida”, las enormes pinzas metálicas que separan y aplastan metal, y que son útiles para abrir puertas de vehículos comprimidos y poder rescatar a personas que requieren atención médica.

“No existe el entrenamiento en México”, lamenta Daniel Navarro, un bombero de Querétaro con diez años de experiencia.

Esta es la segunda vez que él es entrenado en Los Ángeles. El año pasado regresó a su municipio con esta espina: “dije: ‘¡híjole! hubiéramos ganado más tiempo en sacar a la víctima’ “.

Allá, dice, no les facilitan siquiera un auto chatarra para practicar y los cursos se limitan a un proyector de imágenes. Aquí lo ha hecho con utensilios reales y con la cabeza fría. “El cambio allá es difícil”.

Jorge Aguillón, director de Protección Civil de Silao, en el estado de Guanajuato, también agradece la disposición de sus colegas en este lado de la frontera. “Es de gran ayuda para nosotros, aprendemos las técnicas nuevas en cuestión de rescates y nos sirve para ofrecer atención de calidad”, menciona.

El lunes, los bomberos mexicanos –que vienen de lugares como Fresnillo, Cuautitlán Izcalli, Ensenada, Ciudad de México, Loreto, Tlalnepantla, Guadalupe, Tijuana, Sahuayo, Zacatecas y Cuernavaca— fueron entrenados en el estacionamiento de la Arena Deportiva de Pico Rivera.

La Asociación de Bomberos del condado de Los Ángeles consiguió unos $100 mil de fondos y patrocinios para pagarles transporte, alimentación y hospedaje. El proyecto inició a principios de la década de 1980 con un puñado de bomberos aztecas, quienes dormían en estaciones o casas de los organizadores.

“Estamos ofreciendo siete días de capacitación en incendios forestales, materiales peligrosos, primeros auxilios, rescates. Es algo muy importante y no se los ofrecen en México”, indicó Benito Hernández, presidente de la Asociación de Bomberos del condado. “Les ayuda a ofrecer un mejor servicio y para trabajar mejor y no lastimarse”.

Una cortadora de metal saca chispas al abrir el cofre de un auto. Adentro está la víctima imaginaria. Un puñado de hombres con trajes amarillos rodea el vehículo con total concentración. El aprendiz mexicano ha tomado la herramienta con tibieza y hay una pausa para un comentario.

“Entiérrala hasta adentro. Haz el trabajo una vez”, sugiere el instructor Pérez y todos toman nota.