Dos años en ‘cautiverio’

Fundador de WikiLeaks, Julian Assange, reclama su libertad
Dos años en ‘cautiverio’
Julian Assange lamentó que, debido al continuo cautiverio, no ha visto a sus hijos "en cuatro años".
Foto: EFE

LONDRES (EFE).— El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, lamentó ayer que, debido al continuo cautiverio desde su detención en Londres en noviembre de 2010 y por razones de seguridad, no ha visto a sus hijos “en cuatro años.”

Durante una rueda de prensa en la embajada de Ecuador en Londres, donde esta refugiado, y en la que también participó por videoconferencia desde Quito el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, Assange explicó que su familia, incluida su madre, “han recibido amenazas de muerte.”

Lamentó que, por su especial situación, no ha podido ver a sus “hijos” en cuatro años, si bien no quiso especificar cuántos tiene por razones de seguridad, aunque se sabe que tuvo uno cuando era muy joven en Australia.

Aunque no dio detalles, Assange, quien compareció ante la prensa con traje oscuro y corbata, el pelo cano y aspecto pálido, aseguró que sus parientes han tenido “que cambiar de residencia y de nombre.”

“Como muchas personas que han recibido amenazas contra su familia, no puedo hablar por razones de seguridad”, afirmó el fundador de WikiLeaks, portal que en 2010 reveló miles de cables diplomáticos confidenciales de Estados Unidos y abusos en las guerras de Irak y Afganistán.

Assange fue detenido en 2010 en Londres a petición de Suecia, que lo reclama para interrogarle por presuntos delitos sexuales que él niega y de los que no ha sido acusado formalmente.

Tras un largo proceso judicial en el Reino Unido, durante el cual estuvo en prisión y bajo arresto domiciliario y que culminó cuando el Tribunal Supremo autorizó su extradición, el informático se refugió en la embajada de Ecuador en Londres el 19 de junio de 2012 para evitar su entrega a Suecia, ante el temor de que ese país le extraditara a Estados Unidos.

Reside en la sede diplomática desde entonces, mientras la Fiscalía sueca se niega a entrevistarle en la legación y el Gobierno británico rechaza concederle un salvoconducto que le permitiría viajar a Ecuador, país que le ha concedido asilo.