Se estabilizan las remesas

Las remesas mantienen los procesos de dolarización en El Salvador y Ecuador
Se estabilizan las remesas
Este fenómeno de las remesas es una muestra evidente de la incapacidad que tienen los mercados latinoamericanos de abrir suficientes oportunidades de empleo a su propia población
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Economía

Un informe reciente del Fondo Multilateral de Inversiones –FOMIN- entidad perteneciente al grupo del Banco Interamericano de Desarrollo –BID- destaca que el monto de remesas familiares que recibió América Latina y el Caribe en 2013 ascendió a 61,251 millones de dólares. Se trata de un monto similar al recibió por la región en 2012, con lo que se tiene evidencia de que estos envíos han encontrado una cota de estabilización.

Es un nivel recuperado luego del impacto de la crisis financiera mundial iniciada en 2008, pero no que llega a los montos anuales que se tenían en los años previos al colapso financiero mundial. Cuando los países más desarrollados entran en crisis, ocurren tres importantes impactos en los países del sur:

(i) disminuyen los montos de las importaciones que llevan a cabo los mercados de plazas más desarrolladas;

(ii) decaen los precios de la materias primas, componentes clave de los productos que venden los países en vías de desarrollo;

(iii) disminuyen las remesas familiares que se reciben en naciones de mercados relativamente reducidos.

El monto total de los 61,251 millones de dólares de las remesas familiares que llegaron a Latinoamérica en 2013, contiene un descenso en los envíos que llegaron a México y América del Sur, pero éstos últimos se vieron más que compensados por las remesas que se destinaron a Centroamérica y El Caribe.

Este fenómeno de las remesas es una muestra evidente de la incapacidad que tienen los mercados latinoamericanos de abrir suficientes oportunidades de empleo a su propia población. Se trata de un fenómeno complejo que se encuentra en el corazón de los esfuerzos por el desarrollo regional. En general, un país va fortaleciendo sus condiciones de desarrollo en la medida que cumpla con dos postulados:

(i) amplíe las capacidades de las personas –esencialmente vía la educación y capacitación de calidad;

(ii) aumente las oportunidades, especialmente de los sectores que viven en mayores condiciones de marginalidad y de los jóvenes que se incorporan a los mercados laborales, vía empleos productivos.

Por otra parte, sabemos que para captar capitales productivos que permitan esa necesaria creación de empleos, es necesario fortalecer, en todos los países, seis factores esenciales:

(i) estabilidad política;

(ii) estabilidad macroeconómica;

(iii) estado de derecho y funcionamiento institucional;

(iv) significativa preparación del talento o capital humano;

(v) infraestructura física –carreteras, puertos, aeropuertos, banda ancha;

(vi) cultura de trabajo y ética del esfuerzo laboral. Esto nos explicaría, entre otras cosas, por qué el capital productivo se va para Singapur, por ejemplo, y no tiene como destino prioritario a Haití.

En todo caso, las remesas familiares y la condición de los sistemas bancarios, estarían dando cuenta de las razones que hay detrás para el sostenimiento de los procesos de dolarización.

En efecto, la dolarización llevada a cabo en El Salvador –un pequeño país centroamericano de 6.3 millones de habitantes en 21,000 kilómetros cuadrados- se ve sostenida por las remesas familiares. Un ingreso de divisas indispensable en esta nación. Este monto de dólares es mayor que las exportaciones de café de este país y supera con mucho, el monto que se obtiene por exportación de varios rubros de productos no tradicionales.

Las remesas familiares salvadoreñas permiten una oxigenación permanente a la economía del país, no obstante las deportaciones masivas que se han tenido de parte de jóvenes salvadoreños desde Estados Unidos y de la violencia común, de las pandillas o “maras” que asolan las principales ciudades de esta nación.

Otro ejemplo en el cual las remesas familiares sostienen la dolarización es Ecuador. En este país no obstante, los dólares de remesas, se ven apoyadas por los altos precios del petróleo. Importantes fuentes de divisas para este país sudamericano.

Es de resaltar también en este caso, el gran peso que está tomando el fortalecimiento de la infraestructura en el país. Y no sólo ha sido la infraestructura física la que ha tenido un remozado mantenimiento y ampliación. No. Ha sido también la educación. El Presidente Correa, en giras por las mejores universidades de Estados Unidos y Europa le ha apostado a la creación de lo que sería la mejor red de universidades de América Latina, concentradas en Ecuador.

Las remesas familiares constituyen el esfuerzo heroico que hacen quienes no viendo las mínimas oportunidades dentro de sus países optan por abrir brecha de futuro en otras latitudes. Quienes se van son los más emprendedores. Quienes se quedan son sectores más dependientes, los niños y personas de la tercera edad. Para ellas, las puertas no se abren ni tan fácil, ni tan rápidamente aun en sus propios países.