Aprenden a hacer pan en serio… y se divierten (fotos)

Programa de Panera Bread enseña a niños a hornear pan en restaurantes
Aprenden a hacer pan en serio… y se divierten (fotos)
Niños preparan la hogaza de pan que luego hornean como parte del programa Panaderos en Entrenamiento.
Foto: La Opinión - Emilio Flores

A Casandra O’Rourke le gusta cocinar junto a su mamá, Sandra Gómez, pero nunca pensó que hornearía pan en la cocina de un restaurante Panera Bread Company en Pico Rivera.

“Me gustó mucho preparar el pan francés porque me divertí muchísimo pero lo que más me gustó fue que estaba ayudando a alguien más a donar algo para mi comunidad”, dijo la pequeña de 8 años, perteneciente a un club de niñas exploradoras de Santa Fe Springs.

Casandra formó parte de un grupo de 15 niñas que participaron recientemente en el Programa Panaderos en Entrenamiento, que ofrece el restaurante Panera Bread Company en varios lugares de Los Ángeles. El programa se inició en St. Louis, Missouri en el 2011 y se ha extendido desde entonces a otros lugares de Estados Unidos.

Jessica Cárdenas, gerente del restaurante en Pico Rivera, destacó que llevan dos meses dando las clases.

“Cuando me preguntaron si quería participar les dije que sí porque me gusta trabajar con niños y es también una forma de crear conciencia sobre las necesidades de otros”, dijo, quien lleva 10 meses al frente del restaurante.

El programa está diseñado para niños entre 5 y 12 años, los cuales elaboran su hogaza de pan francés con una masa ya elaborada y decoran una galleta mientras se hornean los panes que han preparado. Para la clase reciben un delantal y un gorro de chef, además de las instrucciones de cómo mantenerse seguros en la cocina.

“Esto les ayuda también a estar en contacto con otras opciones laborales, porque se dan cuenta que no solo existen las carreras de oficina sino que pueden optar por otras”, dijo Cárdenas.

La clase, destaca Cárdenas, también les enseña la importancia de ayudar a otros en necesidad. Para ello, los niños hornean dos panes, de los cuales uno se lo llevan a casa y el otro lo donan a una organización caritativa., patrocinada por Panera Bread Company.

“Cada noche donamos a diferentes organizaciones. Cada noche vienen como a las 10:30 para recogerlo y luego lo donan al día siguiente”, dijo Cárdenas. El pan elaborado por las pequeñas sería donado a la Capilla del Calvario en Pico Rivera.

Para el grupo de niñas exploradoras, la clase fue un complemento a las tareas comunitarias que ya realizan.

“Ellas hacen muchas cosas por la comunidad y esta es una forma en que ellas pueden hacerlo”, dijo Adrienne Villar, líder de la tropa de niñas exploradoras. “Este programa es excelente porque les enseñamos a ellas la importancia de dar algo a cambio. Aquí aprenden algo y al final también dan algo a cambio”, añadió Villar, destacando que, con esa actividad se divierten y se ganan una insignia.

Durante la clase, las líderes de la tropa y algunas madres asistentes no dejaban de tomar fotos, mientras disfrutaban de la alegría y el entusiasmo de sus hijas.

Las clases se ofrecen en horas de la tarde a grupos de 10 a 15 niños, a un costo de 20 dólares por niño, de los cuales $5 se donan a la campaña Niños sin hambre, auspiciada por la compañía.

Actualmente reciben niños pertenecientes a un mismo grupo, como niños exploradores, clubes infantiles o fiestas de cumpleaños, pero se espera que en el futuro se puedan abrir inscripciones para conformar ellos mismos los grupos.