Transformando la tragedia en chiste

El comediante Gabriel Iglesias se burla de sus problemas
Transformando la tragedia en chiste
El comediante en la Gran Manzana habla sobre su experiencia en el cierduito de comediantes. Estrena película próximamente y comparte su experiencia sobre lo que es hacer reír al público.
Foto: Mariela Lombard/EDLP

La cita con el comediante Gabriel Iglesias fue en el legendario club de comedia Carolines de Nueva York, un lugar que le trae muy buenos recuerdos.

“Celebré mi cumpleaños acá hace algunos años, me emborraché y luego me puse emocional con la audiencia… buenos tiempos, siempre me divierto mucho acá”, manifiesta Iglesias de 37 años mientras mira al solitario escenario con fondo de rombos de colores.

Al parecer, desplegar este lado sensible es algo que ha venido incrementando durante sus actuaciones de Stand-up Comedy , hasta el punto en que decidió hacer una película que se estrenará el 11 de julio, en la que revela de forma jocosa los altibajos que ha atravesado por su vida, desde crecer pobre en California hasta su lucha contra la diabetes.

“La película es el show de comedia que he estado haciendo últimamente, a diferencia de otras puestas en escena, esta es muy personal”, dice.

“Perdí 100 libras, pero no porque quería verme bien, sino porque soy diabético, estaba muy enfermo y quise aplicar para cirugía, pero no era apto para ello” añade. “Lo logré haciendo yoga y cortando calorías. También hablo sobre como mi padre reapareció después de 30 años. Es comedia emocional y profunda”.

Sin duda el estilo de Iglesias —quien se hizo famoso gracias a sus especiales en Comedy Central— difiere mucho de otros humoristas, quienes por lo general no tienen consideraciones a la hora de aprovechar un buen chiste que pueda ofender a miembros de la audiencia. Para Fluffy (como también se le conoce), el secreto está en trascender, razón por la cual admite ser selectivo en los temas que toca.

“Trato de mantenerme alejado de las cosas que son muy actuales, porque quiero mantener longevidad…me alejo de los políticos, porque cuando haces una afirmación de ese tipo automáticamente divides a la audiencia en dos, lo mismo con la religión, y además tampoco hablo de deportes, porque eso enfurecen a la gente aún más”, afirma.

Se siente orgulloso de que con ha ayudado a muchos, incluyendo a algunos niños autistas, quienes al parecer disfrutan de sus DVD’s