Niegan perro guía a no vidente porque no puede mantenerlo (fotos)

'Un perro sería mis ojos', dice Nora Bardales, una anciana ciega que necesita ayuda
Niegan perro guía a no vidente porque no puede mantenerlo (fotos)
Nora Bardales necesita la ayuda de un perro guía entrenado para poder realizar las tareas cotidianas y evitar accidentes y asaltos.
Foto: Ciro Cesar / La Opinión

Nora Bardales sonríe a pesar de tantas tragedias: es ciega, suele pasar hambres por su raquítica pensión, al enviudar quedó sola en este país, la han robado con violencia y se quebró la rodilla en caídas.

“Ahora mejor me río de la vida, para que la vida no se ría de mi”, dice con una carcajada la hondureña, de 64 años y residente del Sur de Los Ángeles. Ella cuenta las penurias con alegría.

Bardales, quien vive en esta ciudad desde la década de 1980, sueña con tener un perro guía que la lleve a la escuela, al banco, a las compras y al doctor.

Tres organizaciones que ayudan a invidentes se lo han negado porque después de pagar $500 por el alquiler de un cuarto, a ella sólo le quedan $250 al mes.

“Ya para dármelo me dijeron que cómo lo iba a mantener, que quién me iba a dar la comida del perro y para sus vacunas”, cuenta quien para ir al Instituto Braille aborda cuatro autobuses.

Poco antes de la Navidad pasada, Bardales regresaba de la escuela cuando unos sujetos le pusieron un cuchillo en el cuello y le robaron $30. Se toparon con la víctima más vulnerable. “Uno de ellos me dijo: ‘Danos lo que traes porque si no estos te pueden matar’”, comenta.

Desde 2008, cuando falleció su esposo a causa de la diabetes, ella ha tenido que enfrentarse sola a las peligrosas calles de Los Ángeles. En cuatro ocasiones se ha caído y se rompió la rodilla. En otra ocasión fue a retirar $700 de su pensión al banco y al llegar a casa el dinero no estaba en su bolso.

Un perro guía, afirma, le evitaría tanta penuria. Tiene dos opciones: conseguir un cachorro labrador (cuesta unos $500) para que lo entrenen o comprar uno ya capacitado (así vale unos $3,500).

“Yo deseo tenerlo con todo el corazón para que fuera mis ojos, porque así yo camino más a gusto en la calle, no me tocarían, no me pasara todo lo que me ha pasado”, dice la hondureña.

Lorri Bernson, vocera de Guide Dogs of America, dice que es difícil que una organización le entregue un perro guía a Barrales, aún recibiendo asistencia del gobierno para alimentarlo. “Si algo malo le pasa al perro ella debe cubrir los costos del veterinario”, explicó.

Bardales perdió la vista gradualmente por glaucoma y retinitis. En 1992 dejó de ver con el ojo izquierdo y en 2003, tras una fallida operación, se quedó completamente a oscuras.

Cuando su marido murió en 2008, lamenta la anciana, “quedé desamparada”.

La Fundación Maywood por Todos le una computadora especial para invidentes, le dio comida y está tratando de colectar donativos para que la mujer obtenga el perro guía. “Tú ves esa felicidad; ella quiere echarle ganas a la vida y se merece esa oportunidad”, señala su presidente Eric Díaz.

En el banco Wells Fargo y bajo el nombre de “Maywood for All”, el número de cuenta de la fundación es 7244216664.