‘Bicicocina’ ofrece alternativas económicas para reparar bicicletas

Al Este de Hollywood, voluntarios enseñan a reparar y hacer su propia bicicleta
‘Bicicocina’ ofrece alternativas económicas para reparar bicicletas
El sitio está en el 4429 de Fountain en la frontera de East Hollywood y Silver Lake.
Foto: J. Emilio Flores / La Opinión

Hace siete años, Efraín Martínez andaba buscando partes para su ‘bici’, cuando se encontró con la Cocina para Bicicletas.

Un lugar en el Este de Hollywood que es constituido en una organización no lucrativa, ofrece partes usadas de bicicleta, a precios que los ciclistas no encontrarán en ninguna otra parte.

“Solo hay que pagar, una donación de cinco dólares por parte, y siete dólares por hora, por el tiempo que uno invierta en la reparación o en arreglarla”, explica Martínez.

Lo mejor de todo, es que si la persona no puede dar la donación en dólares, la reemplaza por horas de trabajo voluntario en la Cocina para Bicicletas (Bicycle Kitchen en inglés). El nombre lo tomaron porque comenzaron en 2007 en la cocina de un apartamento.

A Martínez tanto le gustó la Bicicocina, como también se le conoce al sitio, que él mismo se hizo voluntario. “Aquí todos los que ayudamos a los ciclistas, somos voluntarios. Yo dedico cuatro horas diarias cada vez que vengo, cinco días a la semana. Me gusta porque no hay jefes, supervisores”, comenta.

Generalmente, los ciclistas entran a la Cocina para Bicicletas, y explican el problema que tienen con su unidad. “Nosotros les decimos cómo pueden repararla, o le ayudamos con el trabajo”, observa Martínez.

Las piezas que más demanda tienen son: asientos, timones, frenos, rines. Los que más llegan en busca de ayuda son estudiantes. “Vienen de todos lados de la ciudad”, puntualiza Martínez.

Gary Hitchman, un ciclista que continuamente lleva su bicicleta a la Bicicocina, dice que es más barato que llevarla a un taller.”Y uno sabe que aquí no lo van defraudar”.

La Bicicocina ubicada en el 4429 de la avenida Fountain, casi esquina con avenida Virgil en la frontera de East Hollywood y Silver Lake, se abastece de los donativos de otros ciclistas y de asociaciones locales de ciclistas profesionales. Fue fundada por Jimmy Lizama, un inmigrante de Centroamérica, en 2007.

“Esta cooperativa, cada vez se vuelve muy importante, porque el número de ciclistas en Los Ángeles ha crecido mucho en los últimos cinco años”, anota Martínez.

En la Bicicocina, enseñan también a hacer su propia bicicleta. Para ello, disponen de un amplio lote de bicicletas y partes usadas.

Cientos de herramientas cuelgan de sus paredes junto con letreros que indican para qué sirven. Hay pilas de llantas y partes de repuesto en las esquinas del local.

Efren López, un ciclista profesional de montaña, le está ayudando a su amigo Julio Sánchez a armar su propia bicicleta. “Me va a llevar como cuatro semanas terminar, pero le va a quedar mejor que una nueva. Y le va a salir todo, por 95 dólares. En ninguna parte, se va a encontrar una por ese precio, y esa calidad”, observa.

La Bicicocina tiene el programa ‘Gana una bici’, para jóvenes entre los 12 y 18 años para enseñarles a construir una. En coordinación con la Coalición de Ciclistas del Condado de Los Ángeles, cuenta también con un taller de reparación en el centro de la ciudad, especialmente para los jornaleros.